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Vivir, soñar

-Pablo, te estoy haciendo una prueba para ver cómo tienes el corazón

-Pues yo creo que ese está en su sitio, que no se me ha movío…lo que se me mueve mucho es la cabeza, como si estuviera llena de cosas que quieren salir y no encuentran por dónde y me dan golpes, así, por dentro…y las piernas que se ponen a dar patás ellas solas cuando estoy sentao o tumbao, las jodías, como si quisieran echar a correr y luego, cuando “echoa’ndar” me pesan, ¡Uuuuuh!, como si las llevara atás a algo, como esto que me pones así, pero arrastrando un peso…y ¿por qué me pones esto en las piernas si lo que estás buscando es el corazón?, dices…

– Todo lo tenemos conectado, Pablo. El corazón está en su sitio, pero está trabajando para el resto del cuerpo…Y parece que a ti…, ahora te lo dirá la doctora, pero te funciona muy bien

– Entonces…Si no hacéis más que decir que lo tengo todo bien ¿Qué es lo que no marcha?

– El sistema de comunicaciones, Pablo. Tienes bien todas las piezas, pero no saben, entre ellas…encajarse.

Se queda callado, distraído, como si hubiera dejado de estar ahí. Cuando salimos, le digo lo bien que ha preguntado y que sí ha entendido las explicaciones..

– Yo no sé -arruga la frente y se coloca la gorra- …¡me ha parecío que me tenían atao así con unos cables! – se ríe, apartando un pensamiento de su cabeza – ¡ lo habré soñao!

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Como las liebres

-Yo es que no duermo. Descanso pero no duermo. Estoy siempre al acecho. ¿Tú sabes que las liebres duermen con los ojos abiertos? No, tú ni habrás visto nunca una liebre…Pues están así encogidas, agachás, con los ojos abiertos, pero yo sé que están dormidas – imita con mímica el movimiento de un cazador furtivo acercándose a la presa- … y me acerco así despacito …y ¡zas! cuando quiere acordar ya la he cazao. Pero el que no lo sabe cree que está despierta. Es que en el campo se aprenden muchas cosas. Tú es que no te has criao en  y el campo y no has vivido esoIMG_20170609_164245.jpg

*Pinto una liebre imitando a Durero

– Pero yo te veo y duermes con los ojos cerrados

– Sí, si yo los cierro, pero veo las cosas tan claramente, como en una película, cosas que son verdá, como cuando bailaba al son del acordeón y cuando dormía en el campo y que siempre se cazaba algo si tenías el dormir ligero…si te duermes profundo, como mis primos que no había dios que los despertara, es como si estuvieras muerto.

*Se cree que el maestro, Durero, utilizó una liebre muerta de modelo

 

Conexiones y desvíos de llamada

– ¿Lo he soñao, o me han dicho que ha muerto F…….?

– Es verdad

– No, si lo que sueño también es de verdad. Lo veo tan claramente como te veo ahora a ti. – Me mira tratando de adivinar si yo estoy siendo ahora un sueño.

Saco una caja antigua de madera que le despierta buenos recuerdos, normalmente. Suspira.

-Esa caja se la regalé a mi novia; ¡nuevecita! con una cerradura y llave y ¿sabes lo que hizo su hermana? Pues se la descerrajó con un cuchillo de esos fuertes que tenían en casa, porque su padre era matarife, y ya no vale pa cerrarse…. el caso es que cuando llegué yo, tenía ojos de haber llorao…Como F……., lo que habrá tenío que padecer con esa enfermedad pa morirse…Con lo poco que le gustaba a él, que gritaba antes de que le “dolía”…Siempre ha sío muy sentío y muy ausionero, pero mira…- Se restriega los ojos

– ¿Oyes a esos pájaros?

-¿Cómo no los voy a oír? Si son tórtolas y dicen: ” nohaydere chó, nohaydere chó”… Aquí dicen eso, en la parte de Castilla dicen otra cosa, dicen “tú currutú, tu currutú”

– ¡Otro idioma!

– ¡Uy síi! En cada tierra, el sonido es diferente…Mira…IMG_20170517_165402

 

Insomnio

-¿No puedes dormir?

-No, nunca puedo…- me mira- A ti te parecerá que estoy durmiendo, pero estoy nervioso y sueño cosas malas cierro los ojos pero estoy despierto… pienso cosas por dentro y me dan miedo, porque las veo claramente…

-Pero, ¿por qué no te quitas la ropa y te metes en la cama? A lo mejor así te llega el sueño, el sueño bueno…

-Si aquí también me alcanza, pero no se me van las cosas de la cabeza

-Mira, vamos a la cocina, bebemos un vaso de leche, te cepillas los dientes, te desvistes y te metes en la cama. Y a ver qué pasa

-No  haces más que mandarme cosas, cuando te pones así me vuelves la cabeza loca…¿Ya es la hora de las pastillas entonces?IMG_20170501_105127496.jpg

-Ya te las has tomado. Venga, a dormir ahora.

-Si es que nunca me duermo

-¡Pues a veces roncas!

-Cuando me hablas así con esa sorna…no me hace ningún bien

-Vale, ya no te digo nada, duérmete

-¿Te quedas aquí? -dice con los ojos cerrados

-Sí, me quedo aquí contigo

-Pero no te preocupes

-No

Se lleva la mano a la cabeza tratando de situarse en las horas del día (sospecha que se las he desordenado)

-Vale, te dejo en paz. Cuéntame tú las cosas que vendías en la tienda

-¡La tienda! De eso hace ya mucho…Y hasta íbamos a vender a otros pueblos…Una vez llegamos a uno con una buena carga de albaricoques y como supieron que íbamos de San Martín y ya tienen fama de buenos, los albaricoques, pues los vendimos ¡Uy! ¡Fue visto y no visto! Y mientras tanto había uno en la plaza con judías y que nadie se paraba delante de él ni a ver lo que llevaba, el hombre. Así que mi padre le preguntó que si eran de su cosecha y que por cuánto se las dejaba si le compraba todas…Y se las dejaría por poco porque cerraron el trato enseguida y en el siguiente pueblo que pasamos, ya de camino al nuestro, se nos ocurrió ponernos a vender y ¡oye!, lo que es llegar a tiempo, las liquidamos enseguida también… Así que ese día no se nos dio mal, no.

-Y ¿cómo tendrás todo eso de hace tanto tiempo tan bien organizado en tu cabeza?

– Porque ¡eso ha pasao de verdad!

-Y ¿lo de ahora qué? ¿es un sueño?

-¿Sueñooo? Pues ¿qué hora es?IMG_20170414_112550517.jpg

Química traidora

Ayer ya casi anochecido tuvo uno de esos despertares con alucinación vívida y tan convencido estaba,  que salió de casa persiguiendo la quimera de solucionar el terrible drama que en su imaginación vivía. Salió en bata, en zapatillas, sin garrote…La gorra sí, la gorra la llevaba cuando me lo encontré, ambos sin aliento, yo de perseguirle a él y él, según sus palabras, por el terrible sufrimiento que estaba pasando. Al llegar a casa, después de aceptar mis explicaciones y su extravío

-Sí ya sé que es un disparate -dice apretándose la frente con las manos- pero es que ¡lo veo tan claramente!…Pero en este instante me doy cuenta de que no me rige bien la cabeza…

Esta mañana le observo arreglar su cuarto, centrado en cada movimiento para dejar bien doblada la manta, acercando las esquinas como ajustando piezas de un mundo que se dispersa pero que aún es posible ensamblar.

Cayetano se llamaba (parece que hoy no toca el final del cuento)

Era hermano de mi madre y muy revolucionario…Se alistó enseguida en la Internacional (la FAI) pero duró poco, yo no sé en qué batalla sería que…¡y que iban a pecho descubierto! le partieron en dos de un cañonazo. Es que los nacionales tenían armas de todas clases, no ves que tenían la ayuda de Italia y Alemania…La zona roja en cambio estaba muy mal provista y la mayoría eran voluntarios, que no eran ni militares ni ná…Si no hubiera sío por las ayudas que tuvieron, puede que no hubieran ganao…Pero es que siempre…¡si no sirve!…¡que están muy unidos los de derechas!  Nacen bien aprendidos…La parte roja en cambio…Es muy bonito defender la libertad, pero es que la libertad no es como el dinero que cada moneda se sabe claramente lo que vale y lo que te dan por ella, ¡porque lo pone! Pero los pobres…Unos quieren “no estar sujetos”, como ese hermano de mi madre  que era anarquista y murió de un cañonazo, que dicen que ni lo sintió…Otros, como mi padre que era socialista, querían la libertad de tener tierra y trabajo para todos…En fin, que no todos lo ven de la misma manera…