Archivo de la etiqueta: posguerra

Star Wars y otras guerras

Se queda mirando mi nuevo tapete de StarWars

-Ese hule que pones tiene un parecido a las revistas que prohibieron después de la guerra

– ¿Prohibieron los tebeos después de la guerra? Y ¿Por qué?

– Ah, pues díselo a ellos…¿Quién queda ahora, Fraga? Pregúntale a él. Algo malo verían…Es que uno no sabía lo que era malo en ese tiempo… bueno, buenooo, no había ná…tó se les hacía que era pecao. Había que andar con un cuidaaaaooo que pa qué. Con decirte que a mi abuela Faustina la tuvieron yo no sé el tiempo, hasta que se les puso a ellos, con el brazo en alto porque fue a pedir permiso pa recoger leña de su propia viña…y ya cuando se lo concedieron, se quedaron aguardando a la recogía y a que lo descargaran en el corral mi padre y su hermano, pa mandar a una patrulla a confiscarla toa; no dejaron ni la hojarasca… con que pa averiguar porqué prohibieron esas revistas…Luego yaaa, al perder la guerra los alemanes, que ¡anda que no hicieron crímenes esos y de tó! Se fue apaciguando la cosa, por lo menos por nuestra tierra… que se oía que en otros sitios siguieron dando leña, hasta lo último – Suspira y rechupetea la cuchara con los restos de natillas que quedaban en el tazón-

(En el dibujito me he esmerado más en los personajes estarwarseros y Pablo me ha quedado un poco desproporcionado😀)

Anuncios

La voz de Pablo

Hoy iba tratando  de recordar sobre cuando fue a la escuela por primera vez, que parece que se empezaba a los seis años, pero no lo tiene muy claro

-Se iba por separao, los chicos de con las chicas. Pero era el mismo edificio y cuando tocaba el recreo, a los chicos nos echaron a la calle para que dejáramos el patio pa las niñas. Y verás lo que pasó, que una madre que nos vio en la calle, fue a protestar y dijo que todos teníamos los mismos derechos, niños y niñas, y que si no querían que nos pegáramos pues que nos dieran una buena educación y que estuvieran ellos al cuidao, también en el recreo. Eso fue muy sonao…Luego cuando empezó la guerra, el maestro se tuvo que ir al frente y ya nos quedamos salvajes  jugando a combatir con piedras… Y cuando empezó la posguerra (nunca da la guerra por terminada) Pusieron a otros maestros, que daban doctrina y yo ya me puse a ayudar a mi padre trabajando y a las chicas de mi edad, las enviaron a muchas a Madrid y a Toledo a servir y había un cantar…”ayqueperrasquesonlasmujeresqueyanonosquierenysevanaserviramadrid”

La radio clandestina

-Si lo peor fue la posguerra

-¿Más que la guerra?

-En el tiempo que duró la guerra, en nuestro pueblo, que estaba en zona roja, nadie hizo mal a nadie y no faltó el pan y hasta se cocían dulces en el horno en los días señalaos

– Y en la posguerra ¿empezó el hambre?

– No era sólo la falta de alimento… era el miedo… que se vivía…como si te estuvieran vigilando…que ibas por la noche con el burro y cualquier sombra de retama que se movía  en el camino se te hacía un guardia civil. Hubo que aprender a hacer tó a escondías, moler el trigo y escuchar la radio.

– ¿ La radio?

-Es queee – se ríe y baja la voz – nosotros escuchábamos La Pirenaica, (Radio España Independiente) que era… donde llegaban las noticias de los presos…y de los que se habían escapao a Francia  y a otros laos…Leían las cartas que escribía la gente de lo que pasaban… lo que no se podía decir. Esperábamos a cerrar la tienda y con mucho cuidao de no dejar ninguna rendija abierta… buscábamos la emisora, que era en onda corta, temiendo siempre que alguien alcanzara a pasar por la calle y oyera las interferencias…wp-1498774708630.