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Yo a quedarme en silencio mirando al mar, que es siempre el mismo y él a contarme las cosas que no sé

En nuestra relación hay una falta de sintonía, que no debería afectarme, pues en esto del convivir se trata de reunir serenidad y manejar el equilibrio (al menos el mío -cadalococonsutema-) y no darle más vueltas a la rueda buscando la frecuencia; el sonido que llega es lo que hay, aunque suene a veces repetitivo,  chirriante, irritante… Pero  hay algo que llamamos comunicación, o algo así, que  nos mantiene bastante insatisfechos con el resto de humanos y con las personas con las que convivimos… ¡Uf! , eso ya está contado muchas veces: “que queremos que valoren lo que nosotros apreciamos, sentimos, sabemos, recordamos…”

Hoy hemos dado un paseo hacia la playa. Él iba con ese brío obsesivo que le da la medicación, o su cabeza y no le alcanza el tiempo a detenerse a mirar un rato las olas…  No habrían pasado más de tres inspiraciones cuando, dando golpecitos con el garrote para sacarme del ensimismamiento…

-Es el mismo de siempre

-Sí, ya lo tenemos visto

A la vuelta, me ha señalado el cieloIMG_20170408_143908422.jpg

– ¡Mira! ¿A que no sabes cómo se llaman esas nubes?

-No

-¡Se llaman borreguitos y no son de llover!

 

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La parra dará sombra

-… Pues sí hombre, los insectos también son necesarios, piquen o no piquen…¡Ay qué cooooño! Qué se me enreda esto..img_20170330_165830341.jpg

-¿Por qué no paras a quitártela? que parece que tienes  prisa…

-Si a veces lo pienso y me quiero parar pero se me van las piernas ellas solas…

-Como cuando siempre tenías quehacer en la viña…

-¡Es que las cosas hay que haceeerlas!..¿Qué te crees que se hacen solas? Este año, por ejemplo, como no hemos podao la parra, pues no va a dar otra cosa que sombra, ni uvas, ¡ni ná!

-Pues qué bien, una buena sombra. Si las uvas ni las comemos

-Uy, que no, dice… Mira, hacíamos el vino con ellas y también colgábamos los racimos de las vigas y así se iban secando y teníamos uvas todo el año, lo que es que aquí con la humedad no se secan, se pudren…¡Si yo ya lo he probao!

 

 

Días de agua…

-Parece que está muy oscuro para la hora que es – me dice, ya preparado con su gorra  y  su garrote para salir a pasear.

-Está lloviendo torrencialmente   Pablo. Hoy no podemos salir ni con paraguas. ¿Cómo se dice?  Días de agua, taberna o fragua.

-¡Uy taberna! Cuando llovía no íbamos al campo pero siempre había alguna labor en casa…Estaban las aceitunas que había que matarlas, con una navaja hacer un par de tajos a cada una, menudo entretenimiento era ese.

-Pues no tenemos aceitunas para matar. Vas a tener que sentarte a ver la tele, o mirar por la ventana a ver llover

-Es que así no se me conforman las piernas… Necesito moverme…¿No tienes algunas judías que cortar, o algo?

-¿Por qué no te cortas las uñas? Las tienes ya muy largas

-¿Esto es largaaas? ¡Qué van a estar largas!

Se instala para mirar por la ventana.

-Es que ni siquiera pasa un alma

Tiene la televisión encendida y sube el volumen. Están dando la previsión del tiempo con la alarma correspondiente. Le veo venir de nuevo a la cocina

-¡Han dicho que están en alerta en las provincias!

-¿En qué provincias?

-¡Pues en las que no son la capital!

-Entonces, ¡habrá que ponerse alerta!

– ¿No sabrás dónde he puesto el cortaúñas? Porque estoy pensando que me voy a cortar las uñasIMG_20170313_205331277

¡Pies para qué os quiero!

De buena mañana:

-Como ayer te “fuistes”sin decirme ni las buenas noches ni ná…¡Por lo menos yo no te oí decirme ná!…Pues pensé que estarías enfadá por algo… Así que, ¡mira! me voy a dar un paseo aunque sea sólo hasta la playa, porque no se me pueden tener quietas las piernas y no voy a estar esperándote aquí sentao hasta que puedas salir conmigo…

-¡Pablo !- se da la vuelta y aparenta que no me oye -¡Pablo!- Sigue trajinando con las llaves en la puerta. Me acerco a él y le fuerzo a mirarme- Oye ¿No te acuerdas que tenemos cita con la enfermera?

-No me va a quedar más remedio que esperarte entonces

Cuando entramos a la consulta, ya se pone todo formal y atento a lo que le preguntan y me mira antes de contestar. Se tumba,con esa agilidad de yogi que tiene, en la camilla y Concha le hace una examen de sensibilidad en los pies. Le va tocando y él distingue, sin mirar, lo frío, lo caliente, los pinchazos y las cosquillas. img_20170308_183401643.jpg

-Está todo perfecto, Pablo-le dice mientras anota los resultados y le mira calzarse en perfecto equilibrio

-¡Si lo sé! No los tengo muertos los pies, no..

cambios de ánimo y soplos de viento

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Hoy hace viento y en la playa hay un grupo de gente practicando kitesurf. El aire eleva las cometas de colores y ellos se deslizan sobre el agua que hace espuma. La gorra se separa de Pablo y quiere también participar del baile. Corro a recogerla mientras él trata de coordinar sus movimientos y cuando se la entrego le cuento que en el oeste no es buena cosa perder el sombrero

-Sí es que no puede ser, si es que aunque quiera, ya los movimientos no me obedecen…En otro tiempo ¡ibas a haber cogido tú la gorra antes que yo! ¡La había cogido yo de un brinco!

Se cala la gorra como si se calara una inquietud en la cabeza y volvemos a casa. En la puerta de al lado está Conchin, nuestra vecina que está haciendo limpieza en su casa. Nos saluda y nos dice lo admirada que está de lo bien que anda Pablo

-Mi suegra, que tiene unos años menos, anda así – y hace la imitación de andar muy despacio y torpemente- Pero tú Pablo ¡Hay que ver lo bien y lo mucho que andas!

-¡Uy! Yoooo,  voy y vengo a la playa divinamente…y mucho antes de que se levanten estos ya estoy en danzaimg_20170208_200727.jpg

Mirar y ver las señales

Hoy caminábamos contra un viento que soplaba fuerte

-Menos mal que no llevamos ropa “que nos sobre” porque si nooo hacíamos vela -se ríe- Si ya había visto yo por la ventana a la gente que pasaba volando…

Empiezo a imaginarme eso, gente volando y pasando por su ventana, tratando de agarrarse al viento. Le oigo de fondo como sigue relatando, pero presto más atención al color  y al movimiento de las nubes…

-(…)Lo que tiene es que las piernas no se pueden estar quietas y tengo que echar a andar -dice, supongo, a modo de disculpa por “hacerme salir” con este tiempo- Y el caso es que ahora me pesan, como si fuera cargado de hierros

-¿Quieres que volvamos ya a casa?

-Nooo, ya que estamos aquí, nos llegamos a la playa…

Ya en la playa, me señala una nube oscura, colocando la mano como si “Él” la estuviera creandoimg_20170205_192940813.jpg

-Esa nube tan negra -pregunto- ¿es de lluvia?

-Más bien de granizo – dice

Y poco después ha estallado una tormenta eléctrica con granizo, rayos y truenos

-¡Vaya granizada! Menos mal que ya estamos a cubierto

-¡Ya te lo he dicho!…Si yo, no tendré estudios, pero de lo que dice el cielo cuando habla, entiendo