Archivo de la etiqueta: pelo

Corte de pelo y otros relatos

-¿Te lo dejo a tupé o a raya?

-(sonríe) ya poca cosa se puede hacer, pero ¡no me cortes mucho que luego me baila la gorra!

-Y (me pongo en modo peluquería) ¿Qué se contaban ayer por la tele?

-Pues salió muchas veces el “payaso ese” tirándole caramelos a los Reyes, pero más parecía un bombardeo de con la rabia que tiraba

-Pero, ¿a Felipe y Letizia?

-Nooo, ¡a los de la cabalgata!… Tú como no ves la tele…Pero si era ese que es hijo de la Pantoja y se le achacan de padre al torero aquel que murió…

-¿ Paquirrín? (Yo también tengo una culturilla)

-¡Ese!, Yo no me echaba a deber de quién era, porque yo le conocía de pequeño…y ahora está muy viejo y calvo, pero lo pusieron tantas veces que vi que era él…y sigue haciendo las mismas tonterías. La madre ya no sale tanto, se conoce que no es tan famosa…Pero antes, se la nombraba mucho…

Deja de hablar, se queda un poco traspuesto y vuelve a abrir los ojos como apremiado por algo que ha soñado (?)

-Hala, termina ya…Que ahora me acuerdo que he dejao la habitación sin arreglar ni na…

img_20161227_203048_processed.jpg

Anuncios

Hormigas de alas y tupé

-Mira, esas hormigas son las mejores de cebo porque relucen de lejos moviendo las alas y caen los pájaros que da gusto…

Yo me agacho a observar las hormigas con detenimiento y a hacer fotos. Pablo escapa con su máquina del tiempo…

-Mi madre me daba un trozo pan y algunas veces una “perra chica”, que antes no se llamaban céntimos, para que me comprara una sardina, cuando me iba a cavar y al “cuidao” de la viña… Eran una sardinas que llamaban de Cuba porque venían dispuestas en una cuba de madera haciendo una rueda, estaban buenas…pero yo no me la compraba. Cargaba la ballesta y con estas hormigas, al instante caía la merienda.

-Y ¿cuando no había hormigas de alas? Porque estas sólo salen en unas fases de apareamiento o algo así (véase: click aquí si quieres saber más sobre insectos)

Se le pone cara de felicidad

-Siempre encontraba algo de comer, unos berros, unas collejas…lo que fuera…Luego con las perras que iba ahorrando, me iba a la peluquería y pedía que me cortaran el pelo a raya

-¿Eso era lo más elegante?

-¡Claro! Ir “tó pelao” te costaba menos…si era a raya, te dejaban así un tupé.

img_20161022_175507053