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fotosíntesis y penicilina

Cuando le pongo el pastillero en la mesa casi siempre se alegra y las va tomando con sus manos como el que elige una golosina, por colores

-Primero esta azulita. – se la lleva a la boca que abre exageradamente para meterla en el gaznate – Luego esas dos pequeñas…¡Cuántas medicinas nos dan ahora!…En otros tiempos la gente se moría, los niños sobre tó, porque había muchas fiebres malas y los curanderos poco sabían curar, no siendo una torcedura…yo me torcí un tobillo y me lo arregló una curandera muy buena, que decían que era una bruja…

Pero las “pelicilinaaas” sólo las podían comprar los ricos y las traían de la parte de América…Hasta salió una película…de un hombre gordo que se subía a una noria muy alta y queee…ya no me acuerdo, tararararán tarán (*tararea la música de “el tercer hombre”)

…ya no me acuerdo

Levanta la taza con cuidado y, para evitar el temblor, coloca los codos apoyados en ese cuerpo consumido y exhausto pero todo él concentrado, como un equilibrista en sus pasos sobre un cable, como un Jedi en la fuerza, como una planta en su fotosíntesis

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¡Jo, qué noche!

2:30 a.m.

Me lo encuentro así, tocándose los dedos, palpándose la piel de los brazos y las rodillas, desconcertado. Le explico que es de noche, que tiene que acostarse y descansar hasta que asome la luz. Me señala la lámpara encendida

-Y ¿eso no es luz?

-La otra luz, la del alba. ¡Anda, métete en la cama!

-¡Pero habrá que darle leche a los niños!

-Vale, te voy a traer un vaso de leche y una pastilla para dormir

No quiero (me da miedo) preguntarle quiénes son esos niños que está viendo. Le caliento un poco de leche y cuando vuelvo está sentado en su sillón, con la cama hecha

Le pongo la botella de leche (con algo parecido a una tetina) entre las manos.

-Yo creo que esto que tengo, este reilor, va a ser el baile de San Vito. También lo tuvo una muchacha en el pueblo…de mi edad sería…luego se le fue quitando, era por unas fiebres que le dieron

Le ayudo con el biberón

Bebe con avidez, sin soltarlo. Luego me lo aparta y sigue hablando

-Yo de pequeño tuve que pasar mucho hambre… porque y que la leche de mi madre era como agua…¡Que no era de provecho!

Dicen que mordía hasta el pañito con el que me limpiaban la boca…Me salvé porque mi tía Raimunda…que no tendría más de diez años, me daba garbanzos machacaos…¡masticaos con sus dientes! y como veía que así me consolaba del llanto…pues me iba dando de tó lo que comía ella

5:30 a.m.

-Bueno Pablo yo me voy a dormir un rato ¿Tú te quedas aquí o te vas a la cama?

-¿Es que es hora de dormir ya? Tú es que te gusta mucho eso de dormir…

-Sí, eso de dormir

7:30 a.m.

9:30 a.m.

11:30 a.m.

15:30 p.m

https://youtu.be/fG2evigIJIc

Como sabe a masa qué bien traspasa

Una de cada color…primero esta colorá…

…esta tan grande se me atraganta

Tengo que colocármela en el “gazñate” pa que traspase…Eso era uno que comía mucho y se ajustó a trabajar en una labranza y como antes los tenían que dar de comeeer…porque te daban de comer a diario y luego al acabar el trabajo pa’l que estabas ajustao, te daban ya de paga lo que fuera…el caso es que al ama le parecía que ese hombre comía demasiao y pa ver si así comía menos, al día siguiente dejó que se abrasara la hogaza pan y así se la dio, quemá…Pero, ¡oye!, no vio que al hombre le importara, porque se la zampó sin dejar mendrugo, “¡como sabe a tizones que bien traspone!”, decía. Y el ama en viéndole pensó, “pues si te gusta lo quemao,  mañana te vas a joder que te lo dejo crudo – Y eso hizo, al otro día dejó la hogaza a medio cocer …pero el hombre ese,  parece que tenía buen gazñate porque, le costara más o le costara menos, se la metió entera diciendo: – ¡Como sabe a masa qué bien traspasa!