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Sobre instrucción militar y cómo ocultarse en una bañera

-Y ya no se ven quintos que vayan a hacer la mili… Debe ser que tienen bastante con los que van voluntarios

-Ahora ya casi no hacen falta soldados para hacer guerra. Tienen armas que arrasan ciudades enteras apretando un botón. ¿A ti te enseñaron a combatir en la mili, a disparar?

-¡Quiá! Alguna vez  nos llevarían al campo de tiro…Pero ná, nos tenían pa trabajar gratis…Pa cuidar el ganao de algún brigada que lo tuviera, o de peón albañil o de carga …Yo con tó y con eso no lo pasé mal ¡eeeh!..Procuraba no estar a la vista…ni siquiera dormía la siesta en los camastros… Encontré una bañera en un montón de chatarra en el patio y me escondía allí a dormir debajo.

-¿Debajo de la bañera?

-¡No iba a ser encima, pa que te vieran! La levantaba un poco, que estaba boca abajo y me tapaba con ella

Coloca una mano en el aire, se saca la gorra y la echa por encima ocultando la mano . Luego vuelve a calarse la gorra con la visera hacia atrás, porque está sentado con el sol a la espalda…La parra dibuja una sombra en la pared blancaIMG_20170414_220321050.jpg

 

El que sabe leer lo mismo lee al derecho que al revés

A veces llegamos al huerto y yo me siento a leer algún libro que llevo en la mochila (el de hoy es uno de cuentos de A.Tabucchi “Se está haciendo cada vez más tarde”).

Pablo también se sienta y se queda traspuesto con los ojos cerrados pero guardando un equilibrio perfecto sobre una silla. Cuando entreabre los ojos, bosteza fuerte haciéndome notar que se aburre y si le miro…

-Me estoy acordando ahora… que había una mujer que se daba mucha importancia…Y andaba por su casa, una casa muy buena que tenía porque se había casado con un marido rico, leyendo, ¡así con un libro! – hace el gesto con las manos de sostener uno- Hasta que un día una criada se acercó a ella y le dijo al oído: “¡Señora, que tiene usted el libro boca abajo!” Y la señora va y dice: “El que sabe leer, lo mismo le da al derecho que al revés”IMG_20170417_175240.jpg

-Y ¿por qué me cuentas eso ahora? ¿Tenía yo el libro al revés?

-Nooo, ¡Es que se me vienen a la cabeza esas historias!

-Y no te queda más remedio que contarlas, para hacer sitio…

-¿No me habrás traído un bocadillo?

Se lleva la mano a la cabeza tratando de situarse en las horas del día (sospecha que se las he desordenado)

-Vale, te dejo en paz. Cuéntame tú las cosas que vendías en la tienda

-¡La tienda! De eso hace ya mucho…Y hasta íbamos a vender a otros pueblos…Una vez llegamos a uno con una buena carga de albaricoques y como supieron que íbamos de San Martín y ya tienen fama de buenos, los albaricoques, pues los vendimos ¡Uy! ¡Fue visto y no visto! Y mientras tanto había uno en la plaza con judías y que nadie se paraba delante de él ni a ver lo que llevaba, el hombre. Así que mi padre le preguntó que si eran de su cosecha y que por cuánto se las dejaba si le compraba todas…Y se las dejaría por poco porque cerraron el trato enseguida y en el siguiente pueblo que pasamos, ya de camino al nuestro, se nos ocurrió ponernos a vender y ¡oye!, lo que es llegar a tiempo, las liquidamos enseguida también… Así que ese día no se nos dio mal, no.

-Y ¿cómo tendrás todo eso de hace tanto tiempo tan bien organizado en tu cabeza?

– Porque ¡eso ha pasao de verdad!

-Y ¿lo de ahora qué? ¿es un sueño?

-¿Sueñooo? Pues ¿qué hora es?IMG_20170414_112550517.jpg

De pájaros y pensamientos que se escapan

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Se agacha a coger un pájaro del suelo, que parece aturdido y sigue andando con él en una mano. La pequeña garra va aferrando su dedo como un anillo

– ¿Sabes? Teníamos un gato que se ponía en la parte de arriba en el corral y cuando hacían los pájaros ese hacia abajo que hacen para luego subir – se para y me señala una curva en el aire con el garrote- los atrapaba, en ese instante. Pero que ¡oye, visto y no visto! Y muchas de las veces se los llevaba a mi padre en la boca

-Y ¿qué hacía tu padre?

-¡Pues comérselos, claro! ¿Qué iba a hacer? Los pelaba y los echaba a la lumbre

Me ha parecido notar un cierto temblor en las  verdes plumas

-Y este ¿te lo vas a comer tú?

-Nooo, si no tiene casi carne y son muy enredosos de comer con tanto huesecitos…Este, si lo pudiéramos llevar a mi cuarto y alimentarle con grano…Yo creo que venden grano ahí, al lao de casa, donde las semillas…

En ese momento el pajarillo ha salido volando

– ¡Uy, mira! Si sí que podía volar

-¿Qué pájaro es? ¿Cómo se llama?

-¡No sé lo he preguntao!

 

Se admira de cómo la vejez quita las ganas de echarse cargas de leña a las costillas

-¿Tú conoces a Nino? ¡Uuuuuh! Si le ves ahora no le conoces, está muy viejo, fíjate que tiene que andar con dos bastones…Seguro que ya no puede echarse una carga de leña a las costillas…- se ríe – Es que verás, teníamos que llevar dos burros, el de su padre y el del mío, cada uno con una “carga leña” -gesticula con las manos-  a cada lao del burro se sujetan bien dos haces con una soga que lo llaman  “hacer el lazo” y encima se coloca otro y así cargaos echábamos varios viajes…Y por el camino yo iba al cuidao de los animales y Nino iba recogiendo más leña, que se echaba a la espalda ¡Y una carga extra que hacía!  IMG_20170406_210410423Y le dije yo al que estaba a cargo del horno de la cal: “Esta carga que vamos trayendo poco a poco, nos la paga usté a nosotros sin decírselo a nadie”.  Y repartíamos a medias lo que fuera, ¡Ná, cuatro perras darían! – Se ríe- y me daba las gracias, porque  él no se atrevía a hablar y si no llego a decirlo yoooo… se lo dan a su padre ¡Después de hacer de burro!

Los peligros del tabaco y las causas de muerte

img_20170404_204946887.jpgCon frecuencia se queda en una rama, como un pájaro haciendo un nido que va a buscar barro y pajas pero vuelve una y otra vez al sitio donde se ha instalado y esto no hay quien lo interrumpa

-Ya, si me lo has contado ya…

Hace un gesto como de afirmación, sonríe y vuelve a empezar

-Pues me llamó Faustino y me contó que ha muerto el primo Cándido, que, ¡fijate! Tenía tres o cuatro años menos que yo pero…Es que ha sido siempre muy vicioso

-Y ¿qué vicios tenía el hombre?

-¡El fumar! ¿Te parece poco? …Le ha gustao fumar de siempre. Con decirte que siendo bien chico estaba con unos amigos hablando en lo oscuro, ya de noche y se conoce que se habían liao un cigarro pero no tenían lumbre y vieron que venía uno con el cigarro encendío y salió él al encuentro a pedir fuego, lumbre se decía entonces…bueno, lo que fuera, el caso es que recibió una hostia y oyó que le decían: “¡Chupa que va encendía!” Y es que el que venía fumando era su padre, que en la oscuridad no le había conocío…

La parra dará sombra

-… Pues sí hombre, los insectos también son necesarios, piquen o no piquen…¡Ay qué cooooño! Qué se me enreda esto..img_20170330_165830341.jpg

-¿Por qué no paras a quitártela? que parece que tienes  prisa…

-Si a veces lo pienso y me quiero parar pero se me van las piernas ellas solas…

-Como cuando siempre tenías quehacer en la viña…

-¡Es que las cosas hay que haceeerlas!..¿Qué te crees que se hacen solas? Este año, por ejemplo, como no hemos podao la parra, pues no va a dar otra cosa que sombra, ni uvas, ¡ni ná!

-Pues qué bien, una buena sombra. Si las uvas ni las comemos

-Uy, que no, dice… Mira, hacíamos el vino con ellas y también colgábamos los racimos de las vigas y así se iban secando y teníamos uvas todo el año, lo que es que aquí con la humedad no se secan, se pudren…¡Si yo ya lo he probao!

 

 

La miseria no es buena

Le pregunto de quién era la viña a la que tanto iba de chico

-Pues esa la heredó mi madre de su padre, que era lo único que tenía. Porque estuvo de pastor toda su vida y no valió pa otra cosa… Tenía poco espíritu

-El espíritu ¿es como llamas a la ambición?

-Algo así será…La cosa es que estando de pastor como era viudo, le engatusó el mayoral y le encasquetó a su suegra, que también era viuda…Y se casaron y todo, pero ya bien anochecido para no dar lugar a habladurías. Y esta mujer, esta viuda, le fue sacando todo lo que tenía, le hizo ir vendiendo todas sus cabras para “bebérselas”, porque era muy aficioná…Y luego le dejó. Y cuando le recogió mi madre, que mandó a uno de mis hermanos a ayudarle, no le quedaba más que un jergón, pero ¡hasta la lana le había sacado para venderla!

Se queda mirando la chumbera que lleva enferma ya desde el año pasado, se va y vuelve con una sierra.

-Esto habrá que cortarlo desde el tronco, porque lo que tiene no es nada más que miseria y si la dejamos, se extiende alrededor y no es bueno.IMG_20170328_114937762.jpg

El gallo Kiriko en la boda

-Pues cuando llegó a la casa de su primo, que era grandísima y con muchas habitaciones para estar, le pasó que le mandaron al granero a esperar, ¿ a esperar a qué? Preguntó el gallo, pero nadie le hizo caso. Así que sacó al arriero que se las compuso para llenar el carro y dejar el granero limpio de trigo y paja…Cuando vieron lo que había pasado, le metieron en el gallinero, ¡No se está mal aquí!, dijo el gallo y se puso a presumir con las pulardas y las perdices que esperaban muy elegantes para la comida. En esto que salió la zorra y también se juntó a la fiesta y se formó tanta algarabía que llegaron los criados, agarraron al gallo Kiriko y le metieron en el horno que estaba bien calentito… Pero el gallo sacó al río,  que salió como un torrente, llevándose por delante todo lo que encontró a su paso, cubertería de plata y manteles de Holanda, a invitados todos y a sus caballos, al cura, al primo y a la novia…Todo eso arrastró el río y contento de tener tanto que contar, se fue llegando  hasta su cauce…img_20170324_124305220.jpg

-Y ¿el gallo qué hizo?

-¡No quedó “arrecostao” a volver a otra boda!

Cayetano se llamaba (parece que hoy no toca el final del cuento)

Era hermano de mi madre y muy revolucionario…Se alistó enseguida en la Internacional (la FAI) pero duró poco, yo no sé en qué batalla sería que…¡y que iban a pecho descubierto! le partieron en dos de un cañonazo. Es que los nacionales tenían armas de todas clases, no ves que tenían la ayuda de Italia y Alemania…La zona roja en cambio estaba muy mal provista y la mayoría eran voluntarios, que no eran ni militares ni ná…Si no hubiera sío por las ayudas que tuvieron, puede que no hubieran ganao…Pero es que siempre…¡si no sirve!…¡que están muy unidos los de derechas!  Nacen bien aprendidos…La parte roja en cambio…Es muy bonito defender la libertad, pero es que la libertad no es como el dinero que cada moneda se sabe claramente lo que vale y lo que te dan por ella, ¡porque lo pone! Pero los pobres…Unos quieren “no estar sujetos”, como ese hermano de mi madre  que era anarquista y murió de un cañonazo, que dicen que ni lo sintió…Otros, como mi padre que era socialista, querían la libertad de tener tierra y trabajo para todos…En fin, que no todos lo ven de la misma manera…