Archivo de la etiqueta: Libros

Lo que está escrito

Sentado sobre una piedra, no mira el mar, se pone a dibujar con su bastón sobre la arena, letras.

– Había uno que le llamaban “Cigarro”, que tenía mucho conocimiento…Se compraba manuscritos que se los traía el cartero, a saber de dónde, y los leía mientras estaba en el monte, de pastor. Una vez nos dejaron a cargo, a Nino y a mí, de unas ovejas… Serían ¡ná!, cinco o seis tó lo más, pero ¡lo que es no saber!…pasó él llevando su ganao y se nos fueron las ovejas detrás, pero él las separó y nos dió instrucción de careo. Luego más adelante, me acerqué a él pa que me ayudara a escribir una carta… IMG_20170723_121530.jpgMe estuvo dando unas lecciones y me dejó uno de sus manuscritos, donde venían las muestras de las palabras y yo, ya por mi cuenta, iba escribiendo en la tierra lo que quería decir, luego lo comparaba con lo del manuscrito y si estaba bien pues ya lo escribía en el papel…Y se conoce que no lo hice muy mal porque al poco recibí la respuesta…que era de una chica que se había ido a servir a Madrid, dándome razón de cómo era la vida fuera del pueblo.

Bella estampa

-Y ¿qué miras tanto ahí?

-Los santos, ¿no decías tú eso cuando un libro estaba ilustrado?

-¿Los santos? Eso sería en los libros de iglesia y a eso yoo, he sido poco aficionao.

-Entonces, ¿Cómo decías tú cuando había dibujos en un libro?

-Pues te voy a decir verdad, pocos libros he tenío yo en las manos en mi vida; he sujetao más una hoz y la azada, cosas de campo… Aaaah! Lo que tú dices son estampas, un dibujo de una oveja o de un pastor…¿eso quieres que te diga?

-Sí, las palabras que solías usar, es para dar recado a una amiga.

-¡Mira!, esa sí que es una buena estampa -me señala a un hombre que lleva varios días limpiando de hierbas y cavando una parcela enfrente del huerto – ¿Qué irán a poner ahí que lo está preparando tanto?IMG_20170420_184206.jpg

-¡Buenos días! – le digo al hombre, que se acerca y nos pregunta que de dónde somos y él a su vez nos cuenta que van a vallar la finca para meter caballos…-

-¿Caballos? – pregunta Pablo- Entonces no trabajes más ¡hombre!  Suelta aquí los caballos y ¡verás qué pronto lo dejan  limpio de yerbas!