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felices penurias

Hoy, arropado con la manta, comiendo unas natillas, con un desánimo que le deja “el cuerpo frío y la cabeza caliente”img_20161112_203728960.jpg

-(…) es un frío por dentro lo que tengo, una cosa difícil de decir…

-¿Así te arropabas con la manta cuando ibais al campo?

-¡La manta no la soltaba!- empieza a hablar como enfadado de que le pregunte, pero poco a poco se va animando y su cabeza se va hacia esos días de “felices” penurias- Valía hasta de bolsa, en la parte del “doble” llevaba el cacho pan y las sardinas que me echaba mi madre de merienda….y valía para hacer sombra cuando hacía falta…y en poniendo unas pajas debajo, ya tenías la cama – se ríe- Me has hecho acordarme de una vez, yendo con mi primo ya muy tarde a guardar la viña…que veníamos del baile, ya de noche, y cómo iría de cansao que dice, “yo me quedaba aquí mismo”, y se echó sobre un risco…Yo me preparé bien la cama y me dormí enseguida y cuando “disperté” porque amanecía, mi primo no se había movido de según se había quedao, así tumbao y  ¡sin molestarle las piedras debajo! -se ríe y se aparta la manta- y con la manta en el hombro, sin arroparse ni naaaa…

-¿Ya no tienes frío?

-No, ¡ya se me ha quitao!- y sigue hablando de su primo y de cosas que me cuenta tantas veces…

Implante de memoria, amor y fibra

Llamó su hermano para felicitarle y me quedé oyéndole hablar tan lúcidamente y alegre, hasta que, de repente, se quedó perplejo sin saber qué decir y me pasó el teléfono

-Ángel, parece que no te entiende lo último que le has dicho…

-Pues que el diciséis ha sido el mío y él no se ha acordado de llamarme…pero es natural, si a mi también me pasa, si basta que estés pendiente de algo para que se te olvide cuando llega -Me excuso con él; le digo que hace poco Pablo me contó, precisamente, la nevada que cayó cuando él nació y que era el año cuarenta y uno…y…

Horas después, viene a verme muy serio y me dice, que no se le olvidó, que sí que llamó para felicitarle, que se acuerda perfectamente…

-…lo que tiene es que él no estaba y se puso la mujer y es a ella a la que se le habrá olvidado decírselo…img_20170126_201203_processed.jpg

A eso se le llama, en las historias de ciencia ficción, un implante de memoria. No puede soportar  en su cabeza, haberse olvidado de algo “tan importante” y lo ha estado rumiando durante horas hasta que ha “encontrado” el recuerdo. Y ya sale contento de casa y le da un enérgico garrotazo a un globo que se le cruza ofreciendo amor y fibra. Todo en orden.

 

 

 

La enfermera se llama Concha

Hoy, de camino al centro de salud,  me ha dicho varias veces que la enfermera se llama Concha y que llegó aquí hace ya mucho.

-¿Qué tal estás Pablo?

-Yo muy bien, y tú?

Pues efectivamente le ha encontrado bien, de tensión, de peso, de ánimo. Y él nunca les dice si le duele algo, o si tiene alguna preocupación, no vaya a ser que “no le aprueben el examen”.img_20170117_162054356.jpgEscucha muy atento las recomendaciones de la enfermera, que dé paseos que coma equilibradamente y que se distraiga haciendo puzzles o jugando a las cartas, que es muy bueno para ejercitar la memoria… Y a la salida me pregunta

-¿Qué ha dicho Conchita?

-Que hagas puzzles, que es muy bueno para distraerse

-No sé ni lo que es eso…

-Rompecabezas! Eso que son piezas que tienes que ir juntando…

-¡Bastante rota tengo yo la cabeza! -sabe que me ha hecho gracia y se le iluminan los ojillos- …Si sé lo que es, si eso se lo compraba yo a el irregular de pequeño…Lo que tiene e que es mucho lío para mi. Si yo estoy bien, si yo me distraigo pensando en cuando de cualquier cosa hacíamos baile y música…En ese tiempo!

Se agarraba de una maroma para levantarse

Aunque su carácter siempre ha sido agradable y trata de “dar gusto” y dice mucho eso de que “es mejor reírse de las cosas que estar enfadado”, por alguno de sus desequilibrios en la dopamina, sufre a veces  alteraciones de conducta y emociones. Momentos muy duros para él y para los que le rodeamos en los que no se fía de nadie, en los que vive bajo la sospecha de que todos le estamos engañando, robando, aprovechándonos de él y de sus posesiones (sic). 

Hoy estaba de ese modo y no decía nada, dando el paseo; así que he empezado una conversación tratando de llevarle a esos lugares que le gustan tanto, como las cosas de su bisabuelo “el morero” que parece que le dejaron una honda huella aunque cuando murió no debía de gastar él más de  seis o siete años.

– (…) Y cuéntame, ¿cómo se levantaba del jergón?

-Pues cómo se va a levantar…Con una maroma…

-Y ¿qué es una maroma?

-Pues una cuerda más gruesa que está hecha a base de esparto trenzao

Porque como era herniao de las dos partes, ¡de algo se tenía que agarrar! Y ató una cuerda a una viga, que son unos travesaños de madera que sujetan el tejao, porque él dormía en el cuarto que tenían para dejar las aceitunas a remojo y colgar algún chorizo, y ni techo raso ni ná…

Ya se deja llevar de los recuerdos y enlaza unas historias con otras, muy lentamente y tropezando en alguna palabra que ha perdido y yo le echo un cable (o una maroma) y se la descubro para que siga, por ese camino.

Corte de pelo y otros relatos

-¿Te lo dejo a tupé o a raya?

-(sonríe) ya poca cosa se puede hacer, pero ¡no me cortes mucho que luego me baila la gorra!

-Y (me pongo en modo peluquería) ¿Qué se contaban ayer por la tele?

-Pues salió muchas veces el “payaso ese” tirándole caramelos a los Reyes, pero más parecía un bombardeo de con la rabia que tiraba

-Pero, ¿a Felipe y Letizia?

-Nooo, ¡a los de la cabalgata!… Tú como no ves la tele…Pero si era ese que es hijo de la Pantoja y se le achacan de padre al torero aquel que murió…

-¿ Paquirrín? (Yo también tengo una culturilla)

-¡Ese!, Yo no me echaba a deber de quién era, porque yo le conocía de pequeño…y ahora está muy viejo y calvo, pero lo pusieron tantas veces que vi que era él…y sigue haciendo las mismas tonterías. La madre ya no sale tanto, se conoce que no es tan famosa…Pero antes, se la nombraba mucho…

Deja de hablar, se queda un poco traspuesto y vuelve a abrir los ojos como apremiado por algo que ha soñado (?)

-Hala, termina ya…Que ahora me acuerdo que he dejao la habitación sin arreglar ni na…

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Los santos inocentes

-Pablo, no te pongas la gorra que hoy está lloviendo..

-No será para tanto, serán unas chispas

-Que no está el tiempo para dar paseos

-¿un paseo dices? Pues el caso es que sí, llévate el paraguas “pasiacaso”

Oye lo que le parece y anda por el medio del camino y se ríe si le advierto que hay que ir por el lado izquierdo. Camina como si la calle fuera suya, y así es, ha ido creando un mundo interior en el que vive “divinamente”, una isla en la que los demás somos el ruido de las olas. Cuando se acerca un coche, o  un grupo de ciclistas y le digo que se eche a un lado, siempre, siempre, se para, se da la vuelta despacio a comprobar que no le estoy engañando, porque él no se cree cualquier cosa que le dicen, pero no sólo hoy, día veintiocho de diciembre…¡Todos los días del año!

A veces me impaciento y le aparto yo tirando de su manga hacia mi lado (es muy fácil moverle, como si no pesara nada, su cuerpo no ofrece resistencia)

-¡Algún día te atropellan, o provocas un accidente!

-Qué exagerá, no será para tanto…Si tienen sitio de sobra…¡Que se aparten ellos!

Y el coche ahí esperando que Pablo decida dejarle pasar. ¡qué inocente!

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“Y esto es tan alucinante, que hace días que no…”

(Pablo)-Esto que me estás diciendo, yo no lo entiendo…

(Sr.irregular)- Pues que es la hora de cenar y las pastillas

-Pero si hace poco rato que me he “dispertao”…no pueden ser más de las nueve o las diez…

-Sí, así es, pero de la noche

Desconfía, sale a la terraza, se queda un buen rato mirando el cielo de Madrid

-He perdío mucha vista, yo antes distinguía perfectamente la luna y todo lo del cielo…pues anda que no he dormido yo pocas veces al raso…

-Si fuera verano, te sacaba la hamaca para que durmieras al raso como dices, pero hace un poco de frío, ¿no?

-Con frío y todo dormíamos, arropaos con una manta… y si tenías suerteeee, arrimao a algún animal para que te diera calor.

-Como el portal de Belén

-¿Y cómo es que he pasao to el día durmiendo?

-Que noooo, que te habrás dormido un rato mientras preparaba yo la cena, y has debido de tener uno de esos sueños raros…como ese que me has contado de “que te están buscando porque se creen que te has perdido…”

Sigue mirando el cielo, muy atento

– Sí, se ve que estamos por la parte de Castilla, porque estoy viendo cosas que nooo, que no…Y ¿por qué parte me están buscando?

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Pues a mi hermano le escayolaron todo el cuerpo

-Y ahora estamos en Madrid, entonces(!?)

-Sí, porque van a operar a J… de la espalda

-Y ¿Qué es, que le duele?…Pues a mi hermano Antonio cuando era chico, le tuvieron que escayolar entero, porque se hizo mal en la espalda.

-Pero ahora ya no te escayolan entero, ahora te abren y te meten clavos y tuercas para enderezar lo torcido…

-¡Ahora es que hay muchos adelantos! Pero entonces…mi padre nos hacía trabajar mucho, y en cosas que no eran de nuestro tiempo…lo de mi hermano fue porque me di cuenta yo, que iba siempre tropezando y arrastraba los pies, y se lo dije a mi madre…y lo llevaron a un médico de Talavera…y de allí lo trajeron escayolao tó el cuerpo… luego se lo llevó mi tía Raimunda a Tánger y aprendió un buen oficio.

-Al final fue bueno para él. Le quitaron de las penalidades de trabajar la tierra…

-Y ¿Qué es, que vivimos ahora otra vez en Madrid?

-No, estamos aquí porque operan a J…

-¿Y qué es, que le duele? Pues a mi hermano…

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Fontanería y formalidad

Ha venido un fontanero a darnos un presupuesto para cambiar el sistema de riego en el huerto. Nos pareció bien, le dijimos que sí  y nos aseguró un día y una hora para hacer el trabajo… Cuando no llegó a la cita, pensamos que le habría salido algún otro trabajo más interesante y había pospuesto lo nuestro, sin previo aviso…le puse un mensaje preguntando qué había pasado y me envió una foto de su mano vendada y entablillada desde urgencias del hospital. Me llamó después y me aseguró que se lo había dicho a un amigo y que iría con él de ayudante para realizar el trabajo, en un par de días y a primera hora de la mañana. Llegó a la hora indicada pero solo…muy enfadado con su amigo porque le había dejado colgado. Le dijimos que no importaba, que volviera cuando estuviera repuesto de su lesión, que no le íbamos a dar el trabajo a nadie más…Pero dijo que, de ninguna manera, que “esto se queda hoy terminado”…nos pidió un poco de colaboración -que le sujetáramos alguna herramienta y alguna tuerca mientras él apretaba las juntas-…y el trabajo, quedó terminado.

Pablo dijo

-Pues se ha defendido muy bien, con una mano sola…

Objetivos contradictorios

 

-Y entonces a ti, ¿no te duele nada?

-Doler, lo que se dice dolerme no me duele, lo que tiene es que me pesan mucho las piernas.  Es una cosa rara, como si algo me sujetara y yo tuviera que ir siempre tirando de eso

-¿Como la bola que llevaban arrastrando los presos?

-Algo así será

-Pero, no paras de andar

-¿Cómo voy a parar? …si cuando estoy sentado un rato, ¡se me empiezan a mover las piernas ellas solas!..y tengo que levantarme y ponerme a andar corriendo…

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Y eso es lo que le pasa, que tiene ese impulso de salir corriendo, pero no el de pararse a pensar a dónde va ni con qué motivo; como ese personaje fabuloso: Berthold, el corredor más veloz del mundo, del barón de Münchhausen, que se tenía que atar los pies a unas pesas para no salir a la velocidad del rayo.