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El abogado

-(…)y esa mujer era la viuda de un abogado

-¿La mujer de las collejas?

-Esa, sí.

-¿Vivían en el pueblo?

-Tenían allí una casa muy importante, en la plaza de arriba, frente a la iglesia, con cueva y todo(…) El caso es que era de mucho renombre pero de barrer siempre pa su lao… y más de uno le querría mal. Así le pasó, que fue de los primeros a los que ajustaron las cuentas en Madrid, en las purgas que hicieron al empezar la guerra – eso dijeron y yo lo oí. Es que a mi me gustaba estar enterado de las cosas de los mayores- Pepe Sol le llamaban, no sé si se llamaría así…Tenía fama de ganar todos los pleitos pero siempre en su propio beneficio, sin importarle las pérdidas de los demás. Si hasta le gustaba reírse luego, mientras lo contaba, con el secretario del ayuntamiento. Se decía que en un pleito que había librao entre dos hermanos que litigaban por una vacaimg_20170302_192028385.jpg a uno le decía: “la vaca NO va a ser pa tu hermano”. Y al otro le contaba lo mismo: “no te preocupes que la vaca NO se la queda tu hermano”. Y decía verdad porque no fue pa ninguno de los dos, ya que tuvieron que venderla pa pagarle a él.

Dormirse en la batalla

En esta vida hay que estar despierto y si se duerme, ha de ser un dormir al acecho. 

Pablo presume de su dormir ligero, de que lo oye todo, la caza cayendo en las trampas,  un silbido diferente de brisa pasando entre las hojas…

Y los otros… Todos unos dormilones sin remedio.

-¡Uy! A Faustino le tenía que llamar mi padre, yo no sé las veces…Y mis primos nunca oían el chillido de los mochuelos al caer en las trampas…Y mi hijaa no se “dispierta” ni aunque haya un terremoto…Y mi padre, ¡Uy mi padre! Lo que le costaba levantarse por las mañanas -se ríe- Con decirte que una vez se quedó dormido en la trinchera y ni oyó a los otros cuando se fueron…Luego nos lo contó al cabo del tiempo, que cuando “dispertó” estaba solo y tuvo que ir preguntando a dónde se había mudado su regimiento…Y que cuando llegó a su encuentro, le daban por muerto y ya estaban escribiendo el parte de baja para enviárselo a la familia…-se ríe- ¡Cuidao quedarse dormido con el ruido de los disparos y todo! ¡Con el estruendo que tiene que ser eso!

(…)se quitó la china del zapato

Mira el pastillero que le acabo de rellenar. Repasándolo con los dedos, moviendo los labios como hace al leer (porque se está leyendo el pensamiento y colocándolo antes de hablar)

-No creas que esto que anuncian tanto ahora es cosa nueva…-No le pregunto a qué se refiere para no diluir su concentración- Digo…esto de los que no se conforman con que no los quieran y las matan… Un caso muy sonao, al terminar la guerra, fue de uno de esos que hacían patrullas por el pueblo y que les dijo a los otros,  que siguieran la ronda, que él se iba a quitar una china que llevaba en el zapato…Y lo que hizo fue descalzarse, ¡claro! Pero para agarrar el gatillo con el deo del pie y dispararse a la cabeza

-Y ¿había matado a su novia, antes?img_20170219_180049248.jpg

-Pues ¡no, porque no pudo! Iba con la intención de llevársela por delante…Y estuvo allí llamándola a voces por la ventana para que saliera…pero ella…ya se había ido del pueblo. Y ¡con toda la familia!…Porque parece ser que él la rondaba y que ella no quería. Y que un par de noches atrás, habían tenido una muy gorda, con  él gritando amenazas, que se le oyó de lejos… 

 

¡A todo confort!

Me ve en el cuaderno el dibujo de ayer

-¿Qué dibujas aquí?

-Pues a ti con la mula

-¿Esto es una muuuuula?

-¿No me ha salido bien?

-Más bien se da un aire a los “poneys” que usan aquí, por la parte de Valencia…La mula era más fina, con las patas más largas y ¡ unas orejaaas! que te avisaban de cualquier ruido  que tú ni sentías…

¿Asi?

-Bueno, eso yaaa, se parece un poco más

-Y, en la escuela, entonces ¿qué te enseñaron?

-Pues enseñarme, lo que se dice enseñarme, ¡na! Pero me hicieron aprender lo que es la injusticia…Que a los pobres nos sentaban en un banco, apretaos, ¡sin espaldar, ni ná! Y al alcance de la vara del maestro…Y a los ricoooos los acomodaban en esos pupitres con tintero y pluuuuma ¡A todo confort!