Archivo de la etiqueta: emociones

Es de seda

Ayer, en el parque, se sentaron a nuestro lado Vicenta y Margarita y después de alegrarse mucho de ver a Pablo y echarle algún piropo, le preguntaron por el pañuelo que lleva al cuello

– Y ese pañuelo ¿de qué es? ¿De comunista?¿Eres comunista? ¿Es de los Sanfermines?¿Te has ido allí a correr? jajajaja…Di ¿de qué es?

– De seda, es de seda – dice Pablo y se calla

Ellas ríen y aplauden la respuesta

-¡Ai quin home aquest! Sempre diu la veritat de les coses … i què maco! …com Pedro Sánchez, has visto que ara governen els socialistes? A mi m’agrada molt aquest noi (*Ay, qué hombre éste, siempre dice la verdad de las cosas…y qué guapo…como Pedro Sánchez, ¿has visto que ahora gobiernan los socialistas? Ame gusta este chico)

– A usted le gusta porque es guapo -dice Margarita, sonriente – Pero van a hacer lo mismo que los otros, llenarse las alforjas…¡ya verá usted! Y los pobres, nos quedaremos pobres, ningún gobierno nos va a sacar de eso… Siempre es lo mismo, en mi país y aquí…

-¡Ay no em diguis que tot és igual!…jo vull creure que està sent guapo per dins també…Di tú alguna cosa, Pablo (*¡Ay, no me digas que es lo mismo!…yo quiero creer que es guapo por dentro también!...di algo, Pablo)

El pañuelo es de seda porque me hace mejor al cuello que una soga… – se retoca el nudo – Es rojo…bonito también y por eso lo llevo…De lo demás, veremos…¡Veremos! y que dijo el ciego…

Anuncios

¿Será posible? ¡A quién se le ocurre!

A veces entra en un estado de exaltación y gesticula con ojos y manos mientras cuenta su historia, sobre todo si es la tercera vez. La de hoy,  la ha contado muchas veces y a mi me cuesta ya poner cara de asombro. IMG_20170526_175229448.jpgLe pasó a su primo, hace muchos años, recién emigrados a Madrid. Parece que recibió su jornal en un sobre y paró en un bar de Cuatro Caminos a tomar algo con los compañeros  y para pagar, según cuenta Pablo, sacó todo el dinero sin esconderse, porque le gustaba mucho presumir. El caso es, que ya en el metro, de regreso a casa, se tentó el bolsillo y vio que le había desaparecido el bulto del dinero.

– Y al tonto, porque hay que ser tonto pa hacer eso, no se le ocurre otra cosa que ir a denunciarlo a la comisaría y con exigencias de que encontraran pronto al ladrón porque y que ellos bien sabían quiénes eran los que se dedicaban a eso en el metro…Y los policías, claro, le preguntaron que qué llevaba en la cartera de documentación y va y les dice ¡que el dinero lo llevaba en un sobre! ¡Pero tío zopenco! ¡Si el dinero no tiene nombre!

¡A todo confort!

Me ve en el cuaderno el dibujo de ayer

-¿Qué dibujas aquí?

-Pues a ti con la mula

-¿Esto es una muuuuula?

-¿No me ha salido bien?

-Más bien se da un aire a los “poneys” que usan aquí, por la parte de Valencia…La mula era más fina, con las patas más largas y ¡ unas orejaaas! que te avisaban de cualquier ruido  que tú ni sentías…

¿Asi?

-Bueno, eso yaaa, se parece un poco más

-Y, en la escuela, entonces ¿qué te enseñaron?

-Pues enseñarme, lo que se dice enseñarme, ¡na! Pero me hicieron aprender lo que es la injusticia…Que a los pobres nos sentaban en un banco, apretaos, ¡sin espaldar, ni ná! Y al alcance de la vara del maestro…Y a los ricoooos los acomodaban en esos pupitres con tintero y pluuuuma ¡A todo confort!