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¡Qué invento!

A veces me dice que se quiere ir a la pinada (el parque al lado de casa) y que no le busque, que él vuelve solo. Que se lleva el reloj y mirará la hora para volver a tiempo a la comida, para que yo  descuide, que allí se distrae mucho porque van las chicas del supermercado a su tiempo de desayuno y a veces le saludan y él las mira mientras hablan y así se pasa el tiempo mejor que en casa, pero que yo no vaya, que no le hace falta vigilancia, que él no va a ir a ninguna parte sin dejarme el aviso. Y le digo que vale y se alegra y coge una botellita de agua y se despide “hasta la una”. Y vuelve a la media hora, “porque no hay nadie”, “porque se ha levantao una mareíta fina”, “porque le han entrado ganas de ir al baño”…

– Venga, que ya me pongo el macuto y voy contigo

– El caso es que si yo llevara un macuto así… Porque, ¡Claro! A ti con eso no se te clava la madera tan dura…

– ¡Uy, pues mira, aquí hay una mochila!, la rellenamos con un cojín y…

– ¡Qué invento! ¡Esto ya es otra cosa!

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Donde se desvela con pelos y señales el verdadero origen del queso roquefort

IMG_20170415_163501223.jpg-Este queso, por ejemplo ¿Tú sabes por qué se llama roquefort? Pues yo sí lo sé. Fue un hombre que trabajaba de jardinero en un convento por la parte de Toledo, que hay muchas cuevas, y está todo por debajo comunicao…que por allí escaparon muchos cuando la guerra. Bueno,  el caso es que tenían ganao de leche y hacían queso y le daban un cacho al jardinero to los días como jornal y yo no sé si sería porque el hombre estaba harto o por capricho, que dejaba tirao en la cueva lo que sobraba… Y luego cuando la guerra – pero no nuestra guerra, otra con los franceses, porque guerras nunca han faltao – parece ser que escondío en la cueva, topó con los trozos de queso que él mísmo había abandonao antes y lo comió, por hambre, ¡claro! Y encontrándolo bueno de sabor se lo dijo a las monjas y ellas yaaa, como son listas…Vieron el modo de hacerlo en las cuevas y venderlo…Pero le dejaron el nombre del jardinero, que le llamaban “Roque el Fuerte”

-¿Dices que el roquefort es toledano?

-¡Pues claro! ¡Como el mazapán! Y que no  hay forma de encontrarlo en ningún sitio más que allí.

Mejor cabeza

-¿Sabes que Paco, que tiene tu mismo tiempo, se ha comprado una tablet y navega por internet, que es como tener una ventana a todas las cosas del mundo?  Y ¡ está tan contento de haber descubierto este invento!

-Pero es que él tiene mejor cabeza que yo…Es un hombre de oficina y ha “estudiao”…yo sólo he “aprendío” a usar el hacha y el azadón…

-¡Tú eres un hombre de acción!

-Eso digo yo…

Pequeño homenaje a Paco Guijarro, con mucho cariño-

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