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FX efectos especiales

Pela una naranja (sí, ha vuelto a comer naranjas, de repente, ahora sí que están buenas y en su punto…) con ese cuidado y atención que pone en el manejo de sus manos,como si lo que manipulara en vez de la navaja fueran los mandos de una nave que le teletransporta en el tiempo y el espacio

Y empiezo a ver con él a Mr. Spock y al capitán Kirk con Uhura, la oficial de comunicaciones…”¿puede darme sus coordenadas?” “prepare curso interceptor” “abandonen todos la nave”

-Entonces hoy no podemos salir, ya he visto la que está cayendo, por la ventana de mi cuarto…habrá que entretenerse aquí

La Enterprise, nave insignia de la flota estelar, ha quedado inoperativa debido al mal tiempo o a un ataque de los  Klingon, ¿quién sabe?

-Esto no lo había visto yo nunca! Tantos días seguidos…img_20170120_194055644.jpg

Y mientras pongo cara de estar siguiendo atentamente la anécdota que Pablo me cuenta, como los actores de una película de ciencia ficción que miran paralizados una pantalla donde los creadores de efectos digitales, montarán explosiones y lluvias de meteoritos

-“¿Está seguro de las coordenadas?”

-¡Pues claro que estoy seguro!¡Si me acuerdo perfectamente!…parece que lo estoy viendo…

¡Rayos y centellas!

Como está el día tormentoso y hay que pasarlo en casa, me cuenta de nuevo la anécdota de un hombre “grande” que repetía acurrucado “¡ay madre!¡ay madrecita!” mientras tronaba fuera y ellos, la cuadrilla de labor, se apretujaban en un chozo a refugio de la tormenta y se reían nerviosos del miedo y los lamentos.

-Y ¿tú no tienes miedo a que te parta un rayo?

Se pone muy serio, saca su navajilla del bolsillo, la abre y me la pone delante como la cruz a los vampiros.

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-¡Mira!, los rayos van a ti si tienes algo acerado en las manos, como un cuchillo…Uno que cuentan de por allí…y que estaba partiendo pan con la navaja, le llegó una chispa y le dejó la mano tonta; pero una chispa tiene menos poder que un rayo…Un rayo es lo que partió una encina por dos yendo mi padre por el camino con un burro, lo que tiene es que ese burro podía con mucha carga pero iba muy despacito, muy renqueante…Y eso le salvó a mi padre, que vio cómo cayó el rayo en el árbol, unos pasos más alante.

La zorra y el oso

Una historia que le gusta mucho contar a Pablo, es la de un oso que presumía ante una zorra de ser el más fuerte del bosque y la zorra le decía, “eso es porque no conoces al hombre” “¿y qué tengo que hacer para conocerlo?”, preguntó el oso, “pues acercarte al camino, que por ahí es por donde pasa”, le dijo la zorra. Y el oso se llegó hasta el camino y cuando vió que se acercaba alguien preguntó “oye, ¿eres tú el hombre?” “No-le contestaron-yo todavía no lo soy” Y el oso se fue muy contento a decirle a la zorra que menudo cobarde era el hombre, pero la zorra le aclaró que aquello no era el hombre, que era, sólo,  un cachorro de hombre… Así que el oso volvió al camino, porque tenía mucho empeño en medirse con el hombre y vio que venía uno muy despacito y agachado, apoyado en un bastón. “Oye-le gritó- ¿eres tú el hombre?” “Nooo-le contestaron-yo lo he sido, pero ya no”. Y el oso de nuevo se internó en el bosque para confirmar con la zorra que él era el más valiente. “No-le dijo la zorra- eso era un viejo, ya verás como cuando te encuentres con el hombre te darás cuenta de su poder” Y el oso volvió, y por el camino venía un herrador, de los que van con sus herramientas a las casas de labor para apañar a los animales, y nada más abrir la boca el oso, el hombre le agarró la nariz con la tenacilla y con el martillo le arreó un buen golpe en la frente. El oso se dió la vuelta para huir y entonces el hombre, con la escopeta de perdigones que llevaba al hombro le disparó en el culo. Y cuando el oso llegó con la zorrabastante maltrecho y humillado así le contó a su amiga “teniéndome agarrado con dos dedos enormes y muy fuertes de la nariz, me ha dado un tremendo puñetazo, que casi me desmayo y cuando logré escaparme, el hombre estornudó y mira cómo me ha puesto las “jarreteras”

Lluvias y cuentos

-Entonces, está lloviendo mucho por la parte de Valencia…con la sequía que ha habido este tiempo atrás…

-Habrá sido por las “rogativas” que le estuviste cantando a M….., ¿te acuerdas?

-¡Eso son tonterías! Cuando sacaban a los santos en procesión, es porque ya sabían que se acercaba cambio de tiempo, ¡qué no ves que ellos siempre han sabido mucho y tenían todos los libros y tó el conocimiento a su alcance!  Luego si llovía decían que había sido obra del Cristo o la Virgen.¡Lo que quisieran decir! La gente se lo tragaba todo…

-Ahora ya no tanto, ¿no?

-¡Uy que no! ¿Qué te crees que ahora ya no te cuentan cuentos?

“Yo no sé muchas cosas, es verdad./Digo tan sólo lo que he visto./Y he visto:/que la cuna del hombre la mecen con cuentos,/que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,/que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,/que los huesos del hombre los entierran con cuentos,/y que el miedo del hombre…/ha inventado todos los cuentos./Yo no sé muchas cosas, es verdad,/pero me han dormido con todos los cuentos…/y sé todos los cuentos. -León Felipe-

 

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El banco vacío y los venenos…

-Ya no hay nadie que se venga a sentar en el banco…hasta que no vuelva el calor…

-¿Echas de menos, a tus amigos?

-Es que enseguida les parece que hace frío…y ya no salen…¡yo no sé dónde los tendrán metíos!

-Pues en su casa…Pero si hace poco te dijo una señora muy amable, que por qué no ibas  a merendar y a pasar la tarde, que allí se reúnen tres o cuatro y lo pasan bien…Yo te acompaño hasta su casa, si quieres…

-No, si yo sé ir…lo que es que no quiero…

-Pero ¿por qué?

-Pues porque ¡para estar allí callao!…Si fuera antes, que me sabía muchos chistes y cuentos …Pero ahora ya ni entiendo lo que me dicen…

-¡Cómo que no! Y lo que sabes de las vacas y las víboras, ¿no te acuerdas?…

-Pues que una vez, quitando los chupones de las olivas, a uno le picó una víbora en un dedo y como tenía la estraleja en la otra mano, se lo cortó allí mismo  y se fue al pueblo a curarse…y se salvó, pero después, no se le ocurrió otra cosa que volver a buscar el dedo…y esa fue su perdición…porque al llegar al sitio, se habían arremolinao allí las avispas a la sangre y una le picó en el cuello, en una vena de las que van al corazón… y ¡lo que son las cosas! Cayó muerto antes de llegar al pueblo… del veneno de la avispa…

-Pobre hombre…

-¡Él se lo buscó!

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Objetivos contradictorios

 

-Y entonces a ti, ¿no te duele nada?

-Doler, lo que se dice dolerme no me duele, lo que tiene es que me pesan mucho las piernas.  Es una cosa rara, como si algo me sujetara y yo tuviera que ir siempre tirando de eso

-¿Como la bola que llevaban arrastrando los presos?

-Algo así será

-Pero, no paras de andar

-¿Cómo voy a parar? …si cuando estoy sentado un rato, ¡se me empiezan a mover las piernas ellas solas!..y tengo que levantarme y ponerme a andar corriendo…

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Y eso es lo que le pasa, que tiene ese impulso de salir corriendo, pero no el de pararse a pensar a dónde va ni con qué motivo; como ese personaje fabuloso: Berthold, el corredor más veloz del mundo, del barón de Münchhausen, que se tenía que atar los pies a unas pesas para no salir a la velocidad del rayo.

 

 

 

 

“El Hormiga”

-(…) Y uno que le llamaban “El Hormiga” y era muy  echao palante

-Y ¿por qué le llamaban así? ¿era pequeño?

-Noo, no era muy muy alto pero era forjido*…Y ese mote se lo pusieron porque de chico robó una escopeta del molino, que eran unos molinos que había en el río y al pasar el agua movía las ruedas y se molían el trigo y las cosas..

-Y ¿eso qué tiene que ver con las hormigas?

-Pues muy fácil, porque se escondió en un cerro que le llaman “Garavilla” y salía a robarle la merienda a los pastores “dámela por las buenas, decía, que luego tú al llegar a casa tendrás comida y yo vivo perdío en el monte”

-Igualito que las hormigas

-Y contaban de él que había sido legionario y que en su destacamento, había sido muy amigo del cocinero. Y que un día apareció el cocinero tó apalizao y le dijo a él quién había sido…

-Le pegarían porque no daba buena comida…

-Lo que sea…el resultao es que El Hormiga le buscó y… le cortaría la cabeza de un hachazo porque apareció en la cocina, con ella en la mano…

-¿Siiii? ¿Eso pasó alli en tu tierra?

-Nooo, esoooo por la parte deeee…¡Ay, qué coño de memoria! Al otro lado del Tajo, por Ceuta y Melilla, sería…

(*)fornido o forajido o una mezcla de las dosimg_20161114_164656486.jpg

Ciencias Naturales, Geografía e Historia

-¿Que tú no lo has oído nunca? Pues eso se ha visto…que las vacas se sorben a las víboras por la nariz…

-¡Cómo se las van a sorber por la nariz! ¡Anda! ¿Eso lo has visto tú?

-Nooo, yo no lo he visto pero me lo han contao unos de Los Navalucillos.   Que por allíiii, hay muchas cuevas…porque pasan, por ese término, unos montes que llegan hasta los “pireneos”…

-¿Hasta los Pirineos, tan lejos?

-Siii…es una cordillera muy grande la que pasa por allí,¡ La Ibérica!..y hay muchas culebras…y las ven porque ellos van a esas cuevas a hacer aguardiente de contrabando, que es un aguardiente fortísimo…

-Y así es como vieron vacas sorbiendo serpientes..

-Que nooo, que luego trataban con el aguardiente que valía hasta de medicina. ¿Qué no ves que eran muy tratantes? Y todavía lo seguirán siendo.

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mal de ojo

-En ese pueblo los hombres eran muy negociantes, estaban siempre de tratos unos con otros y cuando venían al pueblo a las fiestas, también…y en cambio, todas las mujeres decían que eran brujas y que curaban el mal de ojo.

-Eran brujas buenas, entonces…

-Si. A mí me llevaron de chico a que me curaran porque le habían dicho a mi madre que lo tenía. Y que era mi abuelo el que me lo había echado…¿pero, cómo iba a ser mi propio abueeelo? Y dijeron, que se podía echar …desde el cariño igual que desde el odio

Le miro, se ríe, se limpia la boca y luego la nariz con la misma servilleta, la vuelve a dejar en la mesa.., sigue comiendo…se para y dice

– Pero mi padre se pasó por donde daban las pastillas para las fiebres tifoideas que eran unas fiebres que daban por las tardes y eso era lo que yo tenía, o eso dicen…Unos me metieron las pastillas, que las daban del gobierno, gratis… porque era cosa que había mucho por entonces, esas enfermedades que ¡a saber lo que eran!… y las brujas me ataron un hilo a la muñeca…

-Medicina alternativa…

-Y yo qué sé, si eso me lo habrán  “contao” después, si yo tenía que ser muy chiiicoo…Supersticiones que había antes…¡Pero ahora también las hay!

servilletamultiusos