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No me conoce ni mi madre

Hoy hemos ido a ver a la doctora para consultarle sobre los cambios que están sucediendo, aceleradamente, en el cuerpo y el ánimo de Pablo. Pero en su lugar, hoy, hemos encontrado a un doctor

– ¿Qué me cuenta? ¿Qué tal está usted?

– Yo no tengo ya ná que contar

Y al salir de allí…

-Yo no sé porqué me has traído aquí, si éste no me conoce de nada… Bueno, ¡no me conoce ni mi madre!…Parece que la estoy viendo…Se sentaba a coser en la puerta de casa…

Y cuando fueron una vez en mi busca, pa pagarme unas peonadas de trilla que había estao haciendo en una casa de labor…”¿Es aquí donde vive Pablo García?” y que preguntaron…”Yo no conozco a ninguno con ese nombre”, va y dice…”Pero señoooora, si desde el puente me han señalao que aquella mujer que allí cose, es la maaadre…

Y que se llevó las manos a la cabeza – hace él ese gesto- cuando se echó a deber que no se acordaba de mi nombre ¡Como tos me llamaban Morero!…- sonríe – Ahora, si me viera, tampoco se acordaba…ni me conocía

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Pa los reyes lo conocen los bueyes

Llevaba Pablo unos días “con poca gana” y la doctora dijo que durante este tiempo de menos horas de luz se hacen los días muy largos y es normal cierta melancolía. Le recetó unas pastillitas que tiene que tomar hasta finales de enero, en que hemos de volver a dar  reporte. Por mi parte le animo a salir de casa y a emprender tareas que siempre le han resultado estimulantes

-Tienes que podar ya las parras, Pablo

-Bueno, si tú lo dices, pero no hace tiempo…

Llega Michelle y le pregunta qué tal está y, sin desviar la mirada dice

– ¡Aquí, trabajando, me tienen!

Luego lo deja y se sienta con nosotros y mira a los perros y sonríe

También viene Álvaro

y María José, que son amigos nuevos

y

proponen hacer un cine de verano en el huerto y proyectar películas sobre la pared blanca de la caseta y le dan vueltas al sistema eléctrico necesario y hablan de Rohmer y “Le Rayon Vert” y de que, según Julio Verne  “cuando uno ve un raro destello  al atardecer, nuestros propios pensamientos y los de los otros se revelan como por arte de magia”…

Se van todos cuando el sol empieza a esconderse y un perro se escapa pero vuelve y Pablo dice

– Pa los Reyes, lo conocen los bueyes y pa San Sebastián el gañán, ¿a qué no lo sabes? – se me queda mirando –  Eso quiere decir que los días ya vienen de crecida y que los animales, que son más listos,  se echan a deber antes que nosotros

Lo que está escrito

Sentado sobre una piedra, no mira el mar, se pone a dibujar con su bastón sobre la arena, letras.

– Había uno que le llamaban “Cigarro”, que tenía mucho conocimiento…Se compraba manuscritos que se los traía el cartero, a saber de dónde, y los leía mientras estaba en el monte, de pastor. Una vez nos dejaron a cargo, a Nino y a mí, de unas ovejas… Serían ¡ná!, cinco o seis tó lo más, pero ¡lo que es no saber!…pasó él llevando su ganao y se nos fueron las ovejas detrás, pero él las separó y nos dió instrucción de careo. Luego más adelante, me acerqué a él pa que me ayudara a escribir una carta… IMG_20170723_121530.jpgMe estuvo dando unas lecciones y me dejó uno de sus manuscritos, donde venían las muestras de las palabras y yo, ya por mi cuenta, iba escribiendo en la tierra lo que quería decir, luego lo comparaba con lo del manuscrito y si estaba bien pues ya lo escribía en el papel…Y se conoce que no lo hice muy mal porque al poco recibí la respuesta…que era de una chica que se había ido a servir a Madrid, dándome razón de cómo era la vida fuera del pueblo.

De la edad y su reflejo

Se queja de un “pesar” en la espaldaIMG_20170530_173302230.jpg

– Esto es del daño aquel que me hice cargando piedras siendo chico… No serían ni quince, los que tenía… Es que hizo trampa mi padre pa que me admitieran con los hombres. Pero, claro, luego ya no pudo reclamar por el daño, porque no había dicho verdá…Y me llevaron a un curandero que me dio unas friegas y pa casa a dormir en una tabla. Y claro, no quedó bien curao… A mis hermanos en cambio, bien que los llevaban hasta Talavera a los médicos…

Veo que esa tendencia hacia el resentimiento no le viene bien, ni a mi tampoco. No quiero que se lleve a la cama ese runrún y se desvele.

– Pero eso ya se habrá curado. Lo que te duele ahora será por …¡ por la pila de años!

– ¿Cuántos años dices que tengo?

– Ochenta y nueve

– ¡Uuuuuh, esos son muchos! Sí me veo yo en el espejo que…¿Sabes lo que le pasó a mi abuelo una vez? ¡Cá! – se ríe- Ahora se me viene al recuerdo…pues que se topó de frente con un espejo grande que había al subir la escalera de mi casa y estuvo un buen rato hablando con él, como si fuera otro, hasta que subió mi madre a ver con quién hablaba. “Es que yo no me podía imaginar que estoy tan viejo” y que dijo.

Navegando entre turbulencias, desvaríos, conspiraciones y…

Hay un incidente, infiltrado en muchas de sus historias, de alguien que se fue del pueblo a consecuencia de un acontecimiento “histórico”. .Cuando llega a “ese evento” en el relato, misteriosamente, pierde toda comunicación con la lógica aparente pero se mantiene firme en el puente de mando

-Entonces ese que era tan malo y que hizo tanto daño a tó el mundo, se fue de allí cuando se enteró que había muerto Franco

– Pero Pablo, si estás hablando de los años cuarenta y Franco no murió hasta el setenta y cinco…sería otro el motivo que le animó a irse…

– Pero, ¿cómo que nooooo? ¡Lo que tiene es que lo escondieron!

-¿ A quién escondieron?

-¡ Pues que no lo dijeron!, pero murió poco después de acabar la guerra…Se lo llevaron de ese hospital envuelto en una alfombra

– Yo creo que te confundes con alguna película que has visto

– Que no, ¡coño! Que luego le pusieron una mascarilla

– ¿A quién ?

– Pues al otro,  cuando hubo esa cola tan larga de gente pa ir a ver si era verdad que estaba muerto…Si uno de mis hermanos, no sé quién de ellos, se acercó hasta allí y luego me lo dijo. ¿Qué sabréis vosotros?

Y la nave vaIMG_20170529_110959155.jpg

Cosas de la vida

Esta mañana hemos ido al huerto andando y allí se ha quedado dormido en una silla. Ha despertado bruscamente y, como si acabará de llegar ( porque los episodios de sueño los borra de su memoria inmediata) se ha puesto a regar las parras.

-Me tienes que decir qué es lo que tenemos plantado y dónde, porque yo me hago un lío.

Ya en casa, ha comido poco y a regañadientes. Pero después ha vuelto, sigilosamente, a la cocina en busca de su dulce.

Por la tarde, paseando hacia la playa, ha sentido la urgencia de cambiar el vestuario a ropa de verano.

-¿No esperas al “cuarenta de mayo”?

-¡No vamos a hacer caso a éso!…Y ¿no tenía yo unas “andalias”?

-Sí, del año pasado.

-Pues me dices dónde están porque yo no las encuentro

Poco antes de cenar le ha llamado su hermano A…., para darle la noticia: F……., hermano de ambos, que llevaba enfermo ya algún tiempo, murió ayer. IMG_20170515_010133_processed

Yo le observaba mientras hablaba, pero no le ha cambiado la cara en ningún momento, es una de las consecuencias de la EP, la rigidez en la expresión facial, sobre todo en momentos de estrés.

– Si me tocaba a mí – dice

 

Donde se desvela con pelos y señales el verdadero origen del queso roquefort

IMG_20170415_163501223.jpg-Este queso, por ejemplo ¿Tú sabes por qué se llama roquefort? Pues yo sí lo sé. Fue un hombre que trabajaba de jardinero en un convento por la parte de Toledo, que hay muchas cuevas, y está todo por debajo comunicao…que por allí escaparon muchos cuando la guerra. Bueno,  el caso es que tenían ganao de leche y hacían queso y le daban un cacho al jardinero to los días como jornal y yo no sé si sería porque el hombre estaba harto o por capricho, que dejaba tirao en la cueva lo que sobraba… Y luego cuando la guerra – pero no nuestra guerra, otra con los franceses, porque guerras nunca han faltao – parece ser que escondío en la cueva, topó con los trozos de queso que él mísmo había abandonao antes y lo comió, por hambre, ¡claro! Y encontrándolo bueno de sabor se lo dijo a las monjas y ellas yaaa, como son listas…Vieron el modo de hacerlo en las cuevas y venderlo…Pero le dejaron el nombre del jardinero, que le llamaban “Roque el Fuerte”

-¿Dices que el roquefort es toledano?

-¡Pues claro! ¡Como el mazapán! Y que no  hay forma de encontrarlo en ningún sitio más que allí.