Archivo de la etiqueta: conexiones

Lo que está escrito

Sentado sobre una piedra, no mira el mar, se pone a dibujar con su bastón sobre la arena, letras.

– Había uno que le llamaban “Cigarro”, que tenía mucho conocimiento…Se compraba manuscritos que se los traía el cartero, a saber de dónde, y los leía mientras estaba en el monte, de pastor. Una vez nos dejaron a cargo, a Nino y a mí, de unas ovejas… Serían ¡ná!, cinco o seis tó lo más, pero ¡lo que es no saber!…pasó él llevando su ganao y se nos fueron las ovejas detrás, pero él las separó y nos dió instrucción de careo. Luego más adelante, me acerqué a él pa que me ayudara a escribir una carta… IMG_20170723_121530.jpgMe estuvo dando unas lecciones y me dejó uno de sus manuscritos, donde venían las muestras de las palabras y yo, ya por mi cuenta, iba escribiendo en la tierra lo que quería decir, luego lo comparaba con lo del manuscrito y si estaba bien pues ya lo escribía en el papel…Y se conoce que no lo hice muy mal porque al poco recibí la respuesta…que era de una chica que se había ido a servir a Madrid, dándome razón de cómo era la vida fuera del pueblo.

Anuncios

De la edad y su reflejo

Se queja de un “pesar” en la espaldaIMG_20170530_173302230.jpg

– Esto es del daño aquel que me hice cargando piedras siendo chico… No serían ni quince, los que tenía… Es que hizo trampa mi padre pa que me admitieran con los hombres. Pero, claro, luego ya no pudo reclamar por el daño, porque no había dicho verdá…Y me llevaron a un curandero que me dio unas friegas y pa casa a dormir en una tabla. Y claro, no quedó bien curao… A mis hermanos en cambio, bien que los llevaban hasta Talavera a los médicos…

Veo que esa tendencia hacia el resentimiento no le viene bien, ni a mi tampoco. No quiero que se lleve a la cama ese runrún y se desvele.

– Pero eso ya se habrá curado. Lo que te duele ahora será por …¡ por la pila de años!

– ¿Cuántos años dices que tengo?

– Ochenta y nueve

– ¡Uuuuuh, esos son muchos! Sí me veo yo en el espejo que…¿Sabes lo que le pasó a mi abuelo una vez? ¡Cá! – se ríe- Ahora se me viene al recuerdo…pues que se topó de frente con un espejo grande que había al subir la escalera de mi casa y estuvo un buen rato hablando con él, como si fuera otro, hasta que subió mi madre a ver con quién hablaba. “Es que yo no me podía imaginar que estoy tan viejo” y que dijo.

Navegando entre turbulencias, desvaríos, conspiraciones y…

Hay un incidente, infiltrado en muchas de sus historias, de alguien que se fue del pueblo a consecuencia de un acontecimiento “histórico”. .Cuando llega a “ese evento” en el relato, misteriosamente, pierde toda comunicación con la lógica aparente pero se mantiene firme en el puente de mando

-Entonces ese que era tan malo y que hizo tanto daño a tó el mundo, se fue de allí cuando se enteró que había muerto Franco

– Pero Pablo, si estás hablando de los años cuarenta y Franco no murió hasta el setenta y cinco…sería otro el motivo que le animó a irse…

– Pero, ¿cómo que nooooo? ¡Lo que tiene es que lo escondieron!

-¿ A quién escondieron?

-¡ Pues que no lo dijeron!, pero murió poco después de acabar la guerra…Se lo llevaron de ese hospital envuelto en una alfombra

– Yo creo que te confundes con alguna película que has visto

– Que no, ¡coño! Que luego le pusieron una mascarilla

– ¿A quién ?

– Pues al otro,  cuando hubo esa cola tan larga de gente pa ir a ver si era verdad que estaba muerto…Si uno de mis hermanos, no sé quién de ellos, se acercó hasta allí y luego me lo dijo. ¿Qué sabréis vosotros?

Y la nave vaIMG_20170529_110959155.jpg

Cosas de la vida

Esta mañana hemos ido al huerto andando y allí se ha quedado dormido en una silla. Ha despertado bruscamente y, como si acabará de llegar ( porque los episodios de sueño los borra de su memoria inmediata) se ha puesto a regar las parras.

-Me tienes que decir qué es lo que tenemos plantado y dónde, porque yo me hago un lío.

Ya en casa, ha comido poco y a regañadientes. Pero después ha vuelto, sigilosamente, a la cocina en busca de su dulce.

Por la tarde, paseando hacia la playa, ha sentido la urgencia de cambiar el vestuario a ropa de verano.

-¿No esperas al “cuarenta de mayo”?

-¡No vamos a hacer caso a éso!…Y ¿no tenía yo unas “andalias”?

-Sí, del año pasado.

-Pues me dices dónde están porque yo no las encuentro

Poco antes de cenar le ha llamado su hermano A…., para darle la noticia: F……., hermano de ambos, que llevaba enfermo ya algún tiempo, murió ayer. IMG_20170515_010133_processed

Yo le observaba mientras hablaba, pero no le ha cambiado la cara en ningún momento, es una de las consecuencias de la EP, la rigidez en la expresión facial, sobre todo en momentos de estrés.

– Si me tocaba a mí – dice

 

Donde se desvela con pelos y señales el verdadero origen del queso roquefort

IMG_20170415_163501223.jpg-Este queso, por ejemplo ¿Tú sabes por qué se llama roquefort? Pues yo sí lo sé. Fue un hombre que trabajaba de jardinero en un convento por la parte de Toledo, que hay muchas cuevas, y está todo por debajo comunicao…que por allí escaparon muchos cuando la guerra. Bueno,  el caso es que tenían ganao de leche y hacían queso y le daban un cacho al jardinero to los días como jornal y yo no sé si sería porque el hombre estaba harto o por capricho, que dejaba tirao en la cueva lo que sobraba… Y luego cuando la guerra – pero no nuestra guerra, otra con los franceses, porque guerras nunca han faltao – parece ser que escondío en la cueva, topó con los trozos de queso que él mísmo había abandonao antes y lo comió, por hambre, ¡claro! Y encontrándolo bueno de sabor se lo dijo a las monjas y ellas yaaa, como son listas…Vieron el modo de hacerlo en las cuevas y venderlo…Pero le dejaron el nombre del jardinero, que le llamaban “Roque el Fuerte”

-¿Dices que el roquefort es toledano?

-¡Pues claro! ¡Como el mazapán! Y que no  hay forma de encontrarlo en ningún sitio más que allí.

Yo a quedarme en silencio mirando al mar, que es siempre el mismo y él a contarme las cosas que no sé

En nuestra relación hay una falta de sintonía, que no debería afectarme, pues en esto del convivir se trata de reunir serenidad y manejar el equilibrio (al menos el mío -cadalococonsutema-) y no darle más vueltas a la rueda buscando la frecuencia; el sonido que llega es lo que hay, aunque suene a veces repetitivo,  chirriante, irritante… Pero  hay algo que llamamos comunicación, o algo así, que  nos mantiene bastante insatisfechos con el resto de humanos y con las personas con las que convivimos… ¡Uf! , eso ya está contado muchas veces: “que queremos que valoren lo que nosotros apreciamos, sentimos, sabemos, recordamos…”

Hoy hemos dado un paseo hacia la playa. Él iba con ese brío obsesivo que le da la medicación, o su cabeza y no le alcanza el tiempo a detenerse a mirar un rato las olas…  No habrían pasado más de tres inspiraciones cuando, dando golpecitos con el garrote para sacarme del ensimismamiento…

-Es el mismo de siempre

-Sí, ya lo tenemos visto

A la vuelta, me ha señalado el cieloIMG_20170408_143908422.jpg

– ¡Mira! ¿A que no sabes cómo se llaman esas nubes?

-No

-¡Se llaman borreguitos y no son de llover!

 

(…)se quitó la china del zapato

Mira el pastillero que le acabo de rellenar. Repasándolo con los dedos, moviendo los labios como hace al leer (porque se está leyendo el pensamiento y colocándolo antes de hablar)

-No creas que esto que anuncian tanto ahora es cosa nueva…-No le pregunto a qué se refiere para no diluir su concentración- Digo…esto de los que no se conforman con que no los quieran y las matan… Un caso muy sonao, al terminar la guerra, fue de uno de esos que hacían patrullas por el pueblo y que les dijo a los otros,  que siguieran la ronda, que él se iba a quitar una china que llevaba en el zapato…Y lo que hizo fue descalzarse, ¡claro! Pero para agarrar el gatillo con el deo del pie y dispararse a la cabeza

-Y ¿había matado a su novia, antes?img_20170219_180049248.jpg

-Pues ¡no, porque no pudo! Iba con la intención de llevársela por delante…Y estuvo allí llamándola a voces por la ventana para que saliera…pero ella…ya se había ido del pueblo. Y ¡con toda la familia!…Porque parece ser que él la rondaba y que ella no quería. Y que un par de noches atrás, habían tenido una muy gorda, con  él gritando amenazas, que se le oyó de lejos…