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Pablo, Ernesto y el don de lenguas

Esta semana de fiestas hemos tenido en casa:

-Yo no sé quien serían y no es que no atienda a lo que dicen, que los veo moverse y hacer gestos y hablar entre ellos pero yo no alcanzo a saber de qué, lo único el chavalillo ese, que le conté lo de   la zorra y el oso  y parecía que se fijaba mucho en lo que le decía…ése ¿de quién es? Bueno yo qué voy a saber ya, si se me olvida hasta si es el almuerzo o la cena, pero esas fábulas que me contaba mi abuelo, yo no sé el tiempo que hará ya y…¡Oye!, lo que son las cosas, lo tengo grabao como si lo estuviera viendo ahora mismo

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pero lo que me dijo el muchacho ese ( algo de bichos) algo me dijo o preguntó, ¡no sé, ya no me acuerdo! pero me parece a mí que algo se le quedó de lo que yo le hablaba…¿Eran de por aquí? No parecían…pero a mi qué me importa si abren la boca y dicen  en su lengua lo que quieran, yo me fijo en el gesto y me figuro lo que me parece…¿Te ríes? Sí, ya sé que ya estoy como la tía Sabina que no sabe si mea “o” orina…

 

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Fiarse del hambre

Dice que le pesan las piernas y que no se fía de ellas. Camina concentrado en no inclinarse demasiado. Le agarro del brazo para servirle de apoyo e inmediatamente, dobla el suyo contra su cintura para sujetarme él a mí. Mantengo la posición del brazo pero suelto los dedos. Me dejo llevar

– Hay que acompasar bien el paso, como en la mili -se ríe – ¿Sabes que yo estuve en Barcelona haciendo el servicio militar?…Sí, hombre, sí. Estábamos en Villaverde haciendo  la instrucción y me enteré que  había un destacamento pa Barcelona y yo fui el  único que me ofrecí  voluntario… y los otros: “Pero ¡tú estás loco! ¡con lo cerca que estamos aquí del pueblo!”… Pues a mí me fue muy bien y hasta estuve a punto  de quedarme allí a vivir, porque me ofrecieron trabajo y tó, uno que su padre tenía ganadería…¡Ay!, pero en aquel tiempo tiraba mucho el pueblo y que los padres no te daban la independencia así como así…y otra cosa eraaaa, la novia de formalidá que tenía… Luego me enteré que a ella le hubiera gustao irse del pueblo, conmigo, pero como en aquel entonces esas cosas era un enigma decirlas…¡Qué sé yo lo que hubiera sío! …Anda, vamos a sentarnos un rato ahí…

-Yo creo que ya va siendo hora de ir a comer ¿Qué hora es?

– Si te advierto que de los relojes tampoco te puedes fiar mucho

– Entonces, ¿De qué nos fiamos?

– Del hambre

tomando desvíos para llegar derechos

-En los bautizos daban chocolate con churros

-Y en los entierros ¿daban algo?

-¡Una “pedrá”! dieron en el de mi abuela-y se me queda mirando en silencio para darme la explicación con “efecto”-…Que se tenían las puertas abiertas…esas puertas grandes que había, para que entraran los carros… y pasaron unos, que estarían de chunga…yo no sé quienes serían y tiraron una piedra que entró hasta dentro…y salió mi primo corriendo detrás a por ellos y mi tía se llegó hasta la guardia civil para que estuvieran sobre aviso,no fuera a ser que se pegaran o algo…

-Y tú ¿dónde estabas?

-Yo no sé dónde estaría en ese entonces…pues “seríe” aquí donde estaba…yendo con Antonio en el coche…que como es tan bruto…-habla de él en presente y poco a poco se va metiendo en la historia y en el coche camino de un entierro, no tiene muy claro de quién-(…) y se empeñó en preguntar por la carretera de Malpica…¡Pero si Malpica sale de la carretera de Talavera!…¡habrá que preguntar por la de Talaveeeeera!

-Pero ese viaje desde aquí, ¿no sería para el entierro de tu padre?

-Y nadie le daba norte de Malpica…¡claro! ¿cómo se lo iban a dar? pues yo no sé si “seríe”de mi abuela o de mi madre, la cosa es que dimos mil vueltas…Y nada, que no hubo medios de convencerle…ya te digo que es muy bruto… no hay forma de que atienda a razón como se le meta algo en la cabeza…Si me hubiera hecho casoooo, habíamos ido derechos…porque yendo pa Talavera, poco antes de llegar, sale el desvío a Malpiiiiica y de allí…. ¡habíamos llegao derechos!…

Habla cada vez más alto y no permite que le interrumpa, porque en este momento ya va en el coche con su hermano Antonio, discutiendo porque se han perdido en carreteras secundarias por la parte de Castilla

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redes sociales

Algunas mujeres de su edad se sientan por la tarde, acompañadas de sus cuidadoras,  en un banco del parque y se cuentan cosas, a veces son monólogos cruzados, pues comparten enfermedades (alzheimer, sordera…) y deterioros propios del paso del tiempo. Nosotros pasamos por su lado, saludamos y seguimos la marcha, pues Pablo camina diariamente, bastante ligero y sin aparentar cansancio. Cada vez nos paramos más tiempo y nos cuentan y nos preguntan más cosas. Hace unos días se quedó a “pasar un rato con ellas”mientras yo me fui a la compra. Le vi sentado en el borde del banco y parecía no prestar atención a lo que hablaban, porque es muy lento en “traducir” lo que le dicen y en encontrar la respuesta. Más lento de lo que le gustaría y eso le inhibe, ¡claro!

Esta mañana ya me ha estado contando animadamente lo que dicen y hacen “sus amigas” (ya no son las “mujeres viejas”)

-Una de ellas no entiende lo que le dicen pero se da golpecitos en las piernas con las manos abiertas y canta y se da palmas…

-Qué alegría, ¿no?

-Sí -dice contento

Y se ha puesto a recoger algunos frutos del huerto para llevárselos hoy de regalo a las chicas.