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Lo que el viento se llevó

Terminamos de plantar las patatas y nos sentamos al sol.

-Mira, parece que se levanta un poco de viento…-cabecea y se ríe- Eso era una película que fue muy soná, “lo que el viento se llevó”, tú no la habrás oído…

-¿De qué era?

-Pues era de una parejaaa…que ya a lo último se casan y tienen una niña y el hombre ¡Uuuuuh! lo que quería a esa niña, la regala un caballo y se fue a saltar una valla muy alta y el animal, tuvo miedo y frenó y la niña salió dispará para’lante y se mató y el hombre, ¡qué disgusto!, tó se le volvía querer otro hijo, pero ella que no… y, se conoce que a la fuerza, la dejó embarazá, ¡a ver!, porque ella agarró y se tiró por la escalera y se mató lo que llevaba dentro…Luego también se la ve a ella arrancando algo del campo y jurando así pa’rriba que nunca más iba a pasar hambre…IMG_20180120_201215.jpg

…y los ricos del pueblo que habían alquilao un coche pa ir a Madrid al estreno… luego cuando al poco la pusieron en el pueblo, yo creo que por rabia, dijeron que era mala de ver, porque tenía cuatro rombos(*), ¡ná menos! Pero hasta el cura se presentó en el cine y entró con el paraguas abierto y se puso bien alante, pa que le vieran bien

(*)En España se pudo ver está película once años después de su estreno con la calificación eclesiástica de “4: altamente peligrosa” lo que sumió a los cinéfilos beatos en un grave dilema, ya que la visión de la obra maestra podía entrañar riesgo de excomunión. (fuente: la vanguardia- hemeroteca)

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Pa los reyes lo conocen los bueyes

Llevaba Pablo unos días “con poca gana” y la doctora dijo que durante este tiempo de menos horas de luz se hacen los días muy largos y es normal cierta melancolía. Le recetó unas pastillitas que tiene que tomar hasta finales de enero, en que hemos de volver a dar  reporte. Por mi parte le animo a salir de casa y a emprender tareas que siempre le han resultado estimulantes

-Tienes que podar ya las parras, Pablo

-Bueno, si tú lo dices, pero no hace tiempo…

Llega Michelle y le pregunta qué tal está y, sin desviar la mirada dice

– ¡Aquí, trabajando, me tienen!

Luego lo deja y se sienta con nosotros y mira a los perros y sonríe

También viene Álvaro

y María José, que son amigos nuevos

y

proponen hacer un cine de verano en el huerto y proyectar películas sobre la pared blanca de la caseta y le dan vueltas al sistema eléctrico necesario y hablan de Rohmer y “Le Rayon Vert” y de que, según Julio Verne  “cuando uno ve un raro destello  al atardecer, nuestros propios pensamientos y los de los otros se revelan como por arte de magia”…

Se van todos cuando el sol empieza a esconderse y un perro se escapa pero vuelve y Pablo dice

– Pa los Reyes, lo conocen los bueyes y pa San Sebastián el gañán, ¿a qué no lo sabes? – se me queda mirando –  Eso quiere decir que los días ya vienen de crecida y que los animales, que son más listos,  se echan a deber antes que nosotros

Genoveva de Brabante

En la semana que está pasando en casa de estas buenas y acogedoras personas, Pablo come con más apetito sin que se le hagan bola las verduras en la boca y se sienta tranquilo en el sillón muy contento de tener oídos nuevos para contar sus ocurrencias.

– A mí leer nunca me ha gustao, no es que no sepa, es que se me hacen los ojos chiribitas y no me queda por menos que dejarlo y ponerme a hacer otra cosa…Al cine sí que he ido mucho, con mi novia de formalidá, que no gustaba mucho de ir al baile…y allí en el cine se veían también  buenas historias…¡Uy!, me estoy acordando de una que  llamaban Genoveva de Brabante, que era una mujer que se tuvo que echar al monte porque su marido que estaba luchando a espada, contra los moros, se creyó…¡vamos,  que contaron que ella era una mala mujer y había estao con otro!, pero no estaba y tuvo que alimentar a su hijo con raíces y yerbas, hasta que su marido se echó a deber de que todo era una falsedá de los malidicentes y se fue en su busca…

-Pero, oyes, qué memoria! -dice Paco levantando la cabeza de su libro-Si esa película debe ser muy antigua, de las mudas, de las de Rodolfo Valentino…

– Es que a mi noviaaaa…no le gustaba el baile, vamos, que no bailaba bien…y al cineee…¡Uy, al cine!

Como las liebres

-Yo es que no duermo. Descanso pero no duermo. Estoy siempre al acecho. ¿Tú sabes que las liebres duermen con los ojos abiertos? No, tú ni habrás visto nunca una liebre…Pues están así encogidas, agachás, con los ojos abiertos, pero yo sé que están dormidas – imita con mímica el movimiento de un cazador furtivo acercándose a la presa- … y me acerco así despacito …y ¡zas! cuando quiere acordar ya la he cazao. Pero el que no lo sabe cree que está despierta. Es que en el campo se aprenden muchas cosas. Tú es que no te has criao en  y el campo y no has vivido esoIMG_20170609_164245.jpg

*Pinto una liebre imitando a Durero

– Pero yo te veo y duermes con los ojos cerrados

– Sí, si yo los cierro, pero veo las cosas tan claramente, como en una película, cosas que son verdá, como cuando bailaba al son del acordeón y cuando dormía en el campo y que siempre se cazaba algo si tenías el dormir ligero…si te duermes profundo, como mis primos que no había dios que los despertara, es como si estuvieras muerto.

*Se cree que el maestro, Durero, utilizó una liebre muerta de modelo

 

Caramelitos de fresa, limón y menta

-¡Mira esos carritos, qué aparentes!

-¿Te da envidia? ¿Quieres uno tú?

-Nooo, ¡si a mí no me hace falta!, Yo llevo el bastón porqueeee…Me lo puedo echar al hombro, si quiero…Es que estaba pensando en mi primo Nino, que necesita dos muletas para andar…Y una cosa así  le venía bien. Pero seguro que hasta le da vergüenza llevarlo….Si hasta le daba vergüenza cuando yo vendía los caramelos en el cine, en el descanso…Es que mi padre se quedó una temporada a cargo del kiosko el cine

-¡Estabais en todos los negocios! Y ¿qué vendíais, refrescos?

-Pues vino con sifón era lo que más tomaban…Y que era lo más barato y bolsas de “alcagüeses” que también le dicen por aquí “alcahuetes” y pipas y yo salía con los caramelos por entre las sillas de los que no se levantaban a consumir… Iba cantando:

-¡Caramelitos de fresalimónymentaaaa, pa refrescar la garganta y no tener carraspeeeeera! – Se ríe – …Y mi priiimo, ¡Uy! Qué vergüenza le daba. Me decía que no me acercara a su silla y tó… Y se podía haber sacao unas perrillas vendiendo, queee… ¡Y ahora mira! -Señala al hombre que va delante apoyado en un andador-IMG_20170414_220430856

 

 

 

Gilda y el autobús de la tele

-Y ¿qué es lo que pasa con ese autobús que nombran tanto por la tele con unos dibujos de niños y niñas pintaos…? Es que yo no me entero de lo que pasa-hace un gesto con las manos-, osea ¡que no cojo onda!

Se lo explico

-Entonces, son otra vez los beatos, que les da rabia que hagamos los demás lo que nos dé la gana..

-Algo así

-Sí, han sido así de siempre…Si cuando en el pueblo traían una película de dos rombos se ponían algunas, de las que iban tanto a misa,  en la entrada del cine a gritar, para que no compráramos el tique…Y que éramos pecadores decían y vuelta y dale con que no viéramos la película. Sobre todo pasó con una muy nombrá, que hasta se pusieron delante de la puerta, agarrás de las manos para no dejarnos entrar…Y mi novia diciendo, “¡qué vergüenza Pablo, vámonos!” Y yo, ¡Sí hombre! Sí nosotros no vamos a hacer lo que hagan de malo en la película…Y pasamos, ¡Claro que pasamos a verla!

– Y ¿De qué era?

 -De una que bailaba y se quitaba un guante..¡Ya ves tú! -suspira- Pero la cosa es el afán ese que tienen con nuestros pecaos…¡Que se ocupen de los suyos!