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Un paseo por el campo y la ausencia

Ha venido A….A…… Y no para de compartir recuerdos y anécdotas de subidor de montañas, con J… mientras transcurre la paella y el vino y el sol brilla. Pablo, con la mirada baja y pensativa, nos coloca un enigma

-…de haberlo sabido yo, habría ido…pero le han enterrao ya
Cómo viaja al azar hacia cualquier momento de su vida, trato de adivinar con las piezas que me enseña dónde se encuentra, para lanzar un cable y atraerle a una orilla

-¿Ha muerto algún amigo?

Suspira

-Yo también he tenido muchos amigos…lo que tiene es que todos se van yendo…Si éste, que me he enterao que ha muerto ahora, ya estaba ausente de hace muuucho…no conocía a nadie ni se acordaba de ná de ná y necesitaba que le asistieran lo que se dice en tó…

Se ha agarrado a mi cable pero me arrastra a mi con él. A….A…… lanza otro

– Pero Pablo, es que tú eres muy fuerte, esos largos paseos que te das te mantienen en forma y el cuidado  del huerto .Porque, esto lo cuidas tú ¿no? ¡Tienes un huerto cojonudo! A mí también me gusta mucho el campo…

– Eso no es gustar del campo, eso es subir al monte sin necesidá… 

Y se va quedando traspuesto

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carne de membrillo

-¿Vas a hacer carne de membrillo?

-Sí, porque nos ha traído estos membrillos la vecina, de su huerto…Es que los nuestros este año no maduran, se están cayendo del árbol verdes y las hojas ya están secorras…

-¿Cómo van a madurar? Hasta que no llega septiembre no maduran…

-Pero ¡si estamos ya en noviembre!

Parece que no me ha oído. Se sienta y repara en el pastillero en su lado de la mesa

– Y ¿estas pastillas? ¡no me las he tomado!

-Esas pastillas son las de las nueve -levanto la voz- ¡y son las siete!

-¿Las siete? – Se mira el reloj y lo comprueba, vuelve a mirar el pastillero- A lo mejor se puede hacer carne de membrillos verdes

No le gusta nada que “los otros” le ganen en la producción de sus huertos

– Pues yo creo que hay membrillo de colores…membrillo verde. Será con colorantes..

-…a lo mejor está bueno, echándole bien de azúcar…

-¡Suspiro!

-Entonces, si ya estamos en noviembre…hay que sembrar los guisantes y las habas.

-Ya los hemos sembrado para “los santos”

-Entonces, ahora lo que viene es la Nochebuena ya…-Vuelve a coger el pastillero -… Estas pastillas…¡No me las he tomado!

 

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círculos excéntricos

Vuelve una y otra vez a detalles del pasado que carecen totalmente de importancia. Y al concentrarse, sin razón alguna en esa pequeña anécdota y contarlo una y otra vez, sin permitir ninguna interrupción por nuestra parte, de principio a fin, de la misma manera o con algún adorno o extensión momentáneo, lo convierte en una obsesión.

Le acabo de decir que hoy no salimos, que está lloviendo. Pero lo ha olvidado.

Dejo de prestarle atención, vuelvo mi mirada al café, al libro, a las noticias en el móvil…a todo eso que para él es “la nada”.

-Entonces…¿las pastillas ya me las he tomado? Pues ya he hecho todo lo que tenía que hacer…¿Te espero ahí sentado?

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redes sociales

Algunas mujeres de su edad se sientan por la tarde, acompañadas de sus cuidadoras,  en un banco del parque y se cuentan cosas, a veces son monólogos cruzados, pues comparten enfermedades (alzheimer, sordera…) y deterioros propios del paso del tiempo. Nosotros pasamos por su lado, saludamos y seguimos la marcha, pues Pablo camina diariamente, bastante ligero y sin aparentar cansancio. Cada vez nos paramos más tiempo y nos cuentan y nos preguntan más cosas. Hace unos días se quedó a “pasar un rato con ellas”mientras yo me fui a la compra. Le vi sentado en el borde del banco y parecía no prestar atención a lo que hablaban, porque es muy lento en “traducir” lo que le dicen y en encontrar la respuesta. Más lento de lo que le gustaría y eso le inhibe, ¡claro!

Esta mañana ya me ha estado contando animadamente lo que dicen y hacen “sus amigas” (ya no son las “mujeres viejas”)

-Una de ellas no entiende lo que le dicen pero se da golpecitos en las piernas con las manos abiertas y canta y se da palmas…

-Qué alegría, ¿no?

-Sí -dice contento

Y se ha puesto a recoger algunos frutos del huerto para llevárselos hoy de regalo a las chicas.