Archivo de la etiqueta: Aceitunas

Sol y sombra, “me acuerdo”

Hemos llegado andando hasta la playa y nos hemos sentado en la piedra de pensar. Llevamos un par de minutos en silencio, él haciendo rayas en la arena con su bastón y yo…De repente se levanta y me pregunta

-¿Sabes cómo conocía yo que había llegao el medio día? …Pues me colocaba así, con el sol en la espalda y si echando el pie p’alante – hace el gesto de pisar su sombra – me pisaba la cabezaaa

…es que había llegao la hora de parar a comer – se ríe, se sienta de nuevo y empieza a cantar –

🌫️🎶ya se está poniendo el sol, hacen sombra los terrones, mírale la cara al amo, verás qué mal gesto pone🎶🎶

Eso era un cantar que hacían las mujeres en la aceituna, queee había algunos amos que se les hacía poco la jornada de sol a sol y ponían mala cara cuando se acababa…Luego ya vino la ley de las ocho horas, perooo ¡ya pa’qué! – se ríe – Ahora yaaaa…voy con el sol a la espalda…y la sombra también…¡Ah! Había también una bebida que lo llamaban “solysombra” ¡Yo no sé porqué me acuerdo de eso ahora!

Aceitunas, valentía y ganas de mear

– Pablo, estas olivas tan cargadas de aceituna que van este año, ¿las recogemos y hacemos aceite?(*)

-Cómo se “esperdicia” tó ahora…Hubo un tiempo en que la gente se iba a los olivares  por la noche a coger lo que podían de aceituna y luego, en su misma casa, yo no sé cómo, con un saco y con agua caliente y estrujando, sacaban aceite y lo vendían o lo cambiaban y tó a escondías…Lo llamaban aceite de talega -Se ríe- Había una mujer, viuda de guerra, que esa ¡Uy!, hacía lo que fuera, sacaba de dónde no había, pa dar de comer a sus hijos… Un día se la toparon en la tienda unos, así ¡muy fanfarriosos! y le dijeron con sorna: “hoy sí que no has podío recoger ná, porque hemos estao toa la noche de vigilancia y habrás tenío miedo de la vara”. Y va ella y les contesta: “¿Que nooo? Y os habría podío mear encima de haberme dao gana, porque estaba arriba en la oliva y os escuchaba hablar; si queréis aquí mismo os doy señas de lo que andabais diciendo” 
– hace el gesto de cerrarse la boca con un candado- Y, oye, se quedaron mudos, algo no querrían que se supiera…Menuda era ella de echá p’alante, ¿No ves que había mucha necesidáaaa?…y eso es lo que te hace valiente… 

(*)hemos recogido ocho cajas de aceituna y las hemos llevado a la almazara de Gata 😉

Días de agua…

-Parece que está muy oscuro para la hora que es – me dice, ya preparado con su gorra  y  su garrote para salir a pasear.

-Está lloviendo torrencialmente   Pablo. Hoy no podemos salir ni con paraguas. ¿Cómo se dice?  Días de agua, taberna o fragua.

-¡Uy taberna! Cuando llovía no íbamos al campo pero siempre había alguna labor en casa…Estaban las aceitunas que había que matarlas, con una navaja hacer un par de tajos a cada una, menudo entretenimiento era ese.

-Pues no tenemos aceitunas para matar. Vas a tener que sentarte a ver la tele, o mirar por la ventana a ver llover

-Es que así no se me conforman las piernas… Necesito moverme…¿No tienes algunas judías que cortar, o algo?

-¿Por qué no te cortas las uñas? Las tienes ya muy largas

-¿Esto es largaaas? ¡Qué van a estar largas!

Se instala para mirar por la ventana.

-Es que ni siquiera pasa un alma

Tiene la televisión encendida y sube el volumen. Están dando la previsión del tiempo con la alarma correspondiente. Le veo venir de nuevo a la cocina

-¡Han dicho que están en alerta en las provincias!

-¿En qué provincias?

-¡Pues en las que no son la capital!

-Entonces, ¡habrá que ponerse alerta!

– ¿No sabrás dónde he puesto el cortaúñas? Porque estoy pensando que me voy a cortar las uñasIMG_20170313_205331277