Archivo de la etiqueta: abismos

Un paseo por el campo y la ausencia

Ha venido A….A…… Y no para de compartir recuerdos y anécdotas de subidor de montañas, con J… mientras transcurre la paella y el vino y el sol brilla. Pablo, con la mirada baja y pensativa, nos coloca un enigma

-…de haberlo sabido yo, habría ido…pero le han enterrao ya
Cómo viaja al azar hacia cualquier momento de su vida, trato de adivinar con las piezas que me enseña dónde se encuentra, para lanzar un cable y atraerle a una orilla

-¿Ha muerto algún amigo?

Suspira

-Yo también he tenido muchos amigos…lo que tiene es que todos se van yendo…Si éste, que me he enterao que ha muerto ahora, ya estaba ausente de hace muuucho…no conocía a nadie ni se acordaba de ná de ná y necesitaba que le asistieran lo que se dice en tó…

Se ha agarrado a mi cable pero me arrastra a mi con él. A….A…… lanza otro

– Pero Pablo, es que tú eres muy fuerte, esos largos paseos que te das te mantienen en forma y el cuidado  del huerto .Porque, esto lo cuidas tú ¿no? ¡Tienes un huerto cojonudo! A mí también me gusta mucho el campo…

– Eso no es gustar del campo, eso es subir al monte sin necesidá… 

Y se va quedando traspuesto

Anuncios

La vuelta de Pablo y un riñón

Pues mi tía Raimunda, fíjate cómo estaría que, aunque los médicos decían que no tenía lo que se dice ná, ella erre que erre, yendo a que la miraran y quejándose, hasta que no tuvieron por más que abrirla y quitarla el riñón…y a otro se lo pondrían, ¡No iban a echar a perder un riñón bueno, claro! Yo estoy con la tema de eso. Es que ¡no sabía ni lo que quería!, siempre estaba a capricho, a lo primero de mi madre que la consentía tó y luego del Baldomero, que se fueron a Talavera al cuidao de una finca y él de mecánico, que sabía mucho. Y que los dijeron que ese trabajo lo tendrían hasta que llegaran otros que fueran afines al régimen, que a ellos se lo dejaban aunque fueran rojos, porque no encontraban a nadie de los nacionales que quisieran…Pero allí ella se debía de aburrir mucho y empezó a quejarse pa que la llevaran a los médicos y así se distraía, digo yo… ¡Entonces, donde he estao es en Madrid!…No sé, no lo he visto bien… Hay cosas que no siento si las he soñao o han pasao de verdá…Estoy como en un sinvivir…Y esta tierra de mirasoles…Estaremos por la parte de Castilla


Psicodélicas Perseidas

Me envían una foto de L. con Dylan y se la enseño a Pablo, que hoy no quiere salir de su cuarto. Se queda mirando pero no da señales de reconocer a nadie.

-Un perro y una niña -dice al rato, con los ojos entrecerrados – y también veo colores y chispas, desde que me has subío ahí a la terraza a ver si caían estrellas…
y luego pa bajar la escaleraaaa… Pero ¡a quién se le ocurre! ¡Ahora ya no se me va de la cabeza!

– Pero si estás bien, no te ha pasado nada. Yo creía que te iba a hacer ilusión. ¿No me dices que te gustaba mucho mirar las estrellas cuando dormías en el campo y que ese pastor que se llamaba Cigarro te iba dando los nombres de  todas?

– Sí, las cabritilla y el camino de Santiago y muchas más que me sabía…pero ahora no me gusta lo que está pasando, ni las cosas que se me meten aquí – se aprieta la frente –  en el majín este…Yo no sé si serán las pastillas esas que me das, pero yo ya no soy lo mismo…Miá tú, con el paso que yo llevaba antes, que no había quién me pillara – se va quedando dormido, saco el cuaderno y hago un dibujo con muchos colores

La miseria no es buena

Le pregunto de quién era la viña a la que tanto iba de chico

-Pues esa la heredó mi madre de su padre, que era lo único que tenía. Porque estuvo de pastor toda su vida y no valió pa otra cosa… Tenía poco espíritu

-El espíritu ¿es como llamas a la ambición?

-Algo así será…La cosa es que estando de pastor como era viudo, le engatusó el mayoral y le encasquetó a su suegra, que también era viuda…Y se casaron y todo, pero ya bien anochecido para no dar lugar a habladurías. Y esta mujer, esta viuda, le fue sacando todo lo que tenía, le hizo ir vendiendo todas sus cabras para “bebérselas”, porque era muy aficioná…Y luego le dejó. Y cuando le recogió mi madre, que mandó a uno de mis hermanos a ayudarle, no le quedaba más que un jergón, pero ¡hasta la lana le había sacado para venderla!

Se queda mirando la chumbera que lleva enferma ya desde el año pasado, se va y vuelve con una sierra.

-Esto habrá que cortarlo desde el tronco, porque lo que tiene no es nada más que miseria y si la dejamos, se extiende alrededor y no es bueno.IMG_20170328_114937762.jpg

sandalias con calcetines

Hoy ha estado en el parque esperando y “no se ha visto a nadie, ni siquiera a los que van a cuidar de sus nietos”. Ha esperado sólo diez minutos, probablemente luego haya llegado alguien. Pero entre el tiempo de los relojes (ya os lo he dicho)  y el suyo, hay un abismo.

Se aburre como un niño castigado contra la pared.

Me han entrado ganas de llevarle de la mano a las casas y preguntar: “¿qué no sale Vicenta?” como cuando acompañas a un niño pequeño a buscar amigos para que salgan a jugar con él.

img_20161011_184833198