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“todo pasa y todo queda”

Como no podía ser de otra manera

Pablo ya…estará asaltando los cielos

“Sostiene el bastón con las manos juntas, señalando una nube. Pienso que me va a hablar del tiempo y dice:

-Allí estará San Pedro, esperándome

-Pero si tú no vas a misa, no eres de ellos

-Y eso qué “tié”que ver…cuando me muera voy allí…y luego ya veremos si entro o no”

 

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Pablo García subido en una silla y sosteniendo un cochecito.

Vivió noventa años. Según creo supo sacarle provecho a la vida

Murió el último día de octubre de 2018

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Montse García (Note Claves)

He acompañado a Pablo en sus últimos años

escribiendo y dibujando sus crónicas para dar recado de él

Gracias por leer.

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Señales de otoño

En este lado del mundo, en otoño, los árboles se mantienen verdes

Y asoman flores exóticas entre los huecos de las tapias blancas

Las gente que por aquí viven, mantienen en otoño las sandalias

O si se ponen algo de abrigo

Siempre se descalzan en la playa

Me siento enfrente de Pablo y le cuento las cosas que he visto. Presiento por su mirada que ha empezado a interesarle lo que digo

-Pablo, aquí no se nota el otoño, todos los árboles siguen verdes, no se ven volar las hojas, ni hace frío

– ¡Qué sabrán las palmeras! – me dice

Para saber en el tiempo que estamos, hay que mirar las parras…si empiezan a arrugarse y aaa…marronar las hojas…- se para, busca las palabras, carraspea- es que vienen “Los Santos” que es el tiempo de sembrar…las habas y los guisantes yyyy… cosas de invierno…

Luego se calla, deja de mirarme y se vuelve a su mundo, a seguir gesticulando con las manos, haciendo nudos en la manta, tejiendo lo invisible

Sol y sombra, “me acuerdo”

Hemos llegado andando hasta la playa y nos hemos sentado en la piedra de pensar. Llevamos un par de minutos en silencio, él haciendo rayas en la arena con su bastón y yo…De repente se levanta y me pregunta

-¿Sabes cómo conocía yo que había llegao el medio día? …Pues me colocaba así, con el sol en la espalda y si echando el pie p’alante – hace el gesto de pisar su sombra – me pisaba la cabezaaa

…es que había llegao la hora de parar a comer – se ríe, se sienta de nuevo y empieza a cantar –

🌫️🎶ya se está poniendo el sol, hacen sombra los terrones, mírale la cara al amo, verás qué mal gesto pone🎶🎶

Eso era un cantar que hacían las mujeres en la aceituna, queee había algunos amos que se les hacía poco la jornada de sol a sol y ponían mala cara cuando se acababa…Luego ya vino la ley de las ocho horas, perooo ¡ya pa’qué! – se ríe – Ahora yaaaa…voy con el sol a la espalda…y la sombra también…¡Ah! Había también una bebida que lo llamaban “solysombra” ¡Yo no sé porqué me acuerdo de eso ahora!

Lo que está escrito

Sentado sobre una piedra, no mira el mar, se pone a dibujar con su bastón sobre la arena, letras.

– Había uno que le llamaban “Cigarro”, que tenía mucho conocimiento…Se compraba manuscritos que se los traía el cartero, a saber de dónde, y los leía mientras estaba en el monte, de pastor. Una vez nos dejaron a cargo, a Nino y a mí, de unas ovejas… Serían ¡ná!, cinco o seis tó lo más, pero ¡lo que es no saber!…pasó él llevando su ganao y se nos fueron las ovejas detrás, pero él las separó y nos dió instrucción de careo. Luego más adelante, me acerqué a él pa que me ayudara a escribir una carta… IMG_20170723_121530.jpgMe estuvo dando unas lecciones y me dejó uno de sus manuscritos, donde venían las muestras de las palabras y yo, ya por mi cuenta, iba escribiendo en la tierra lo que quería decir, luego lo comparaba con lo del manuscrito y si estaba bien pues ya lo escribía en el papel…Y se conoce que no lo hice muy mal porque al poco recibí la respuesta…que era de una chica que se había ido a servir a Madrid, dándome razón de cómo era la vida fuera del pueblo.

De mayor quiero ser

Hay una pintada en una caseta por la que pasamos a menudo que dice “de mayor quiero ser niño otra vez”. Y me quedo con ganas de escribir debajo “si esperas lo suficiente, lo serás” : te volverás a manchar con la sopa porque te será difícil coordinar los movimientos, te sentirás fuera de las conversaciones y te aburrirás en ellas pidiendo que te saquen de allí y te acompañen a casa, probablemente habrás acumulado mucha sabiduría, pero poca gente estará interesado en escucharte y además se dirigirán a ti hablándote como si fueras, no un niño o un anciano sordo, si no un tonto.

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Y por si todo esto fuera poco, lo que logras en un día, de esforzarte con la memoria, de tratar de entender lo que te dicen, de mover el cuerpo como si llevaras un lastre, al día siguiente no lo habrás acumulado, no serás mejor ni más fuerte, al día siguiente hay que empezar de nuevo, todo.

-Pablo, ¿cómo te encuentras?

-Voy alternando…¿En qué tiempo estamos ahora?

-En invierno, en febrero

-Entonces es tiempo de podar los olivos…-suspira-¡qué largo se me está haciendo el invierno!

cambios de ánimo y soplos de viento

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Hoy hace viento y en la playa hay un grupo de gente practicando kitesurf. El aire eleva las cometas de colores y ellos se deslizan sobre el agua que hace espuma. La gorra se separa de Pablo y quiere también participar del baile. Corro a recogerla mientras él trata de coordinar sus movimientos y cuando se la entrego le cuento que en el oeste no es buena cosa perder el sombrero

-Sí es que no puede ser, si es que aunque quiera, ya los movimientos no me obedecen…En otro tiempo ¡ibas a haber cogido tú la gorra antes que yo! ¡La había cogido yo de un brinco!

Se cala la gorra como si se calara una inquietud en la cabeza y volvemos a casa. En la puerta de al lado está Conchin, nuestra vecina que está haciendo limpieza en su casa. Nos saluda y nos dice lo admirada que está de lo bien que anda Pablo

-Mi suegra, que tiene unos años menos, anda así – y hace la imitación de andar muy despacio y torpemente- Pero tú Pablo ¡Hay que ver lo bien y lo mucho que andas!

-¡Uy! Yoooo,  voy y vengo a la playa divinamente…y mucho antes de que se levanten estos ya estoy en danzaimg_20170208_200727.jpg

Mirar y ver las señales

Hoy caminábamos contra un viento que soplaba fuerte

-Menos mal que no llevamos ropa “que nos sobre” porque si nooo hacíamos vela -se ríe- Si ya había visto yo por la ventana a la gente que pasaba volando…

Empiezo a imaginarme eso, gente volando y pasando por su ventana, tratando de agarrarse al viento. Le oigo de fondo como sigue relatando, pero presto más atención al color  y al movimiento de las nubes…

-(…)Lo que tiene es que las piernas no se pueden estar quietas y tengo que echar a andar -dice, supongo, a modo de disculpa por “hacerme salir” con este tiempo- Y el caso es que ahora me pesan, como si fuera cargado de hierros

-¿Quieres que volvamos ya a casa?

-Nooo, ya que estamos aquí, nos llegamos a la playa…

Ya en la playa, me señala una nube oscura, colocando la mano como si “Él” la estuviera creandoimg_20170205_192940813.jpg

-Esa nube tan negra -pregunto- ¿es de lluvia?

-Más bien de granizo – dice

Y poco después ha estallado una tormenta eléctrica con granizo, rayos y truenos

-¡Vaya granizada! Menos mal que ya estamos a cubierto

-¡Ya te lo he dicho!…Si yo, no tendré estudios, pero de lo que dice el cielo cuando habla, entiendo