Archivo de la categoría: fauna y flora

Sol y sombra, “me acuerdo”

Hemos llegado andando hasta la playa y nos hemos sentado en la piedra de pensar. Llevamos un par de minutos en silencio, él haciendo rayas en la arena con su bastón y yo…De repente se levanta y me pregunta

-¿Sabes cómo conocía yo que había llegao el medio día? …Pues me colocaba así, con el sol en la espalda y si echando el pie p’alante – hace el gesto de pisar su sombra – me pisaba la cabezaaa

…es que había llegao la hora de parar a comer – se ríe, se sienta de nuevo y empieza a cantar –

🌫️🎶ya se está poniendo el sol, hacen sombra los terrones, mírale la cara al amo, verás qué mal gesto pone🎶🎶

Eso era un cantar que hacían las mujeres en la aceituna, queee había algunos amos que se les hacía poco la jornada de sol a sol y ponían mala cara cuando se acababa…Luego ya vino la ley de las ocho horas, perooo ¡ya pa’qué! – se ríe – Ahora yaaaa…voy con el sol a la espalda…y la sombra también…¡Ah! Había también una bebida que lo llamaban “solysombra” ¡Yo no sé porqué me acuerdo de eso ahora!

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vaya ejemplar de primavera

-Pablo, ¿no tienes calor con tanta ropa? ¡Quítate la cazadora por lo menos!

-Tú qué sabrás lo que es tener frío en invierno…

-Si ya estamos en primavera

-¡Primaveeeera! ¿De qué mes?

-De marzo

-Uy marzo, en cuanto te descuidas te hiela los brotes y te mata los corderos ¿Tú no sabes eso?

-No, cuéntamelo

-Pues un invierno que había sío muy duro, un pastor le pidió a Marzo que no le matará ningún cordero, que ya se los había apalabrao al carnicero y que a cambioooo le daba uno, el más hermoso… Así que se puso a hacer buen tiempo y los corderos se criaban que daba gusto verlos y al pastor le daba pena deshacerse de uno, como había acordao… Así que se presentó Marzo, tres días antes de irse y le pidió lo suyo y el pastor dijo que ni hablar, que pa los tres días que quedaban, ya no le iba a poder hacer daño ninguno…y dice Marzo, ¡Ah, con que esas tenemos! Pues con los tres días que me quedan a mí y tres que le pido a mi amigo Abril, te voy a dejar sin redil…Y eso pasó, se puso a helar y a hacer mal aire y se quedó el pastor sin ningún cordero,¡ pa que veas!

P.D. a continuación, en lugar de dibujos de corderos, pongo una foto antigua de ajetes en flor a petición de Sari Carmen

y otras más del huerto, dónde estamos hoy, quitando malas yerbas, en un día primaveral de los buenos

Amapolas, que se han salvado de la azada

Lavanda

Pasiflora

Acelgas

Guisantes

Dinosaurio acercándose a un brote de limón

Romero y lirios

El mar, ese río grande

Me sirvo otro café y miro el móvil mientras él desayuna. Le veo cómo mira de reojo al reloj mientras mete en la taza el bizcocho. Se le derrama un poco de leche sobre el mantel y se pone, nervioso, a recogerlo con la servilleta

-Es que como me tiembla tanto la mano, tengo que estar muy listo al hacer las cosas

-No te preocupes, eso nos pasa a todos…yo creo que hoy tienes prisa, que miras mucho la hora ¿Quieres salir de paseo?

-Pues sí, porque las piernas no se quieren estar quietas…- Mira los restos en la mesa-¿Dejas esto empantanao?

-Sí, venga, ya fregaremos luego…

-A lo primero de empezar a venir por aquí, nos llegábamos a ver el mar, na más soltar la maleta, aunque fuera de noche…Mi mujer, Pili, ¡Uy lo que la gustaba!…Tó se le hacía querer traer a su madre a que lo viera: “Tiene usté que venir que es cosa muy bonita…” “No será pa tanto – decía ella- será como un río grande” …y se murió sin verlo, le dió una cosa de esas que se sube toa la sangre a la cabeza de golpe y se quedó en el sitio… fregando estaba, ¡fíjate!

– Menos mal que hemos dejado nosotros todo empantanao…

– Y estamos aquí – suspira hondo – que es cosa muy bonita…

El burro del Aquilino

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-Ahora que voy viendo a ese burro – ríe- …Había uno que le llamaban Aquilino, que tenía una mala famaaa…-suspira- y una vez me tocó a mí ir con él de secretario

-¿Secretario?

– Cuando es el tiempo, nos ajustábamos en las fincas, que eran grandísimas, pa asistir a los que iban de caza Se sale de la casa grande ya con el encargo de los aparejos del que te haya tocao (y ese año me tocó el Aquilino)…y, en fin, que empiezo a cargar el burro con las cartucheras y sale una muy señoritinga y va y dice:”¡Uy! Mi papá, tiene que ir cómodo en la caballería!, Tendrá usté que llevar eso” y digo yo: “Pues entonces pida usté que le den otro burro con un buen serón pa cargarle ¡porque yo no soy ningún burro!” Y eso hizo la que decía que era la hija, que a mí no me importa quién fuera, ni lo que entre ellos hacían…Pero se ve que eso era lo que estilaba el Aquilino, llevar cargao al secretario y él sin estorbo alguno, de caballero…¡por eso le tenían horror! ¡Y no habia protestao ninguno! -se va encendiendo y volviéndolo a repetir desde otros ángulos-

– Y tú llevaste la carga en un burro

-La carga ¡y yo montao también!

-Y ¿no se quejó el tal Aquilino de ti?

-¡ Qué se iba a quejar! ¿Te crees que ellos reparan en sí es hombre o animal el que carga? con que les tengas la escopeta a puntooo…¡Al contrario!, a otro año preguntó por mi, me dijeron, pero yo ya me había ido a vivir a Madrid…

Buenos días, si la sartén chirría

Buenos días, Pablo

¡Buenos días si la sartén chirría! – se sienta con parsimonia y observa desde la silla la preparación del desayuno- ¿No lo habías oído eso? Pues que siempre tiés que tener algo pa echar a la lumbre y si noooo, ¡malo!..- se calla y concentra toda su atención en la mesa para decidir el orden en que se llevará las cosas a la boca, las pastillas, los bizcochos, a los que primero quita el molde de papel y lo coloca aparte cuidadosamente doblado 

¿En qué piensas? Cuéntame algo – le digo –

…  En que ¿cómo vamos a podar la parra alta? Porque si ya no me puedo subir a la escalera…

Pues se sube Javi y tú le vas señalando por dónde cortar. Ahora cuando termines el desayuno, vamos 

Y habrá que llevar un bocadillo

Algo llevaremos

Algo dulce y que no haya que masticar – se sonríe – 

Corta esa, pero deja tres brotes y a esa larga de ahí despúntala, así, y ahí tienes que echar esa por’cima del alambre, así dirigiéndola a donde la quieres llevar

-Luego se sienta y va cortando los sarmientos en trocitos regulares y llenando un capazo con ellos – Esta leña hace muy buena lumbre y da muy buen gusto a lo que vayas a asar…si es que tienes algo pa echarle

Algo habrá…

¡Eso digo yo!

Pablo, Ernesto y el don de lenguas

Esta semana de fiestas hemos tenido en casa:

-Yo no sé quien serían y no es que no atienda a lo que dicen, que los veo moverse y hacer gestos y hablar entre ellos pero yo no alcanzo a saber de qué, lo único el chavalillo ese, que le conté lo de   la zorra y el oso  y parecía que se fijaba mucho en lo que le decía…ése ¿de quién es? Bueno yo qué voy a saber ya, si se me olvida hasta si es el almuerzo o la cena, pero esas fábulas que me contaba mi abuelo, yo no sé el tiempo que hará ya y…¡Oye!, lo que son las cosas, lo tengo grabao como si lo estuviera viendo ahora mismo

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pero lo que me dijo el muchacho ese ( algo de bichos) algo me dijo o preguntó, ¡no sé, ya no me acuerdo! pero me parece a mí que algo se le quedó de lo que yo le hablaba…¿Eran de por aquí? No parecían…pero a mi qué me importa si abren la boca y dicen  en su lengua lo que quieran, yo me fijo en el gesto y me figuro lo que me parece…¿Te ríes? Sí, ya sé que ya estoy como la tía Sabina que no sabe si mea “o” orina…

 

El pollo que acertó a volar

– ¡Ay, qué coño! Cómo me voy pa’lante…me va a pasar como al pollo…

-¿Qué le pasó al pollo?

-Era un pollo que tenía mi madre en el corral y yo no sé cómo, es un enigma,  porque los pollos no vuelan, alcanzó a subirse a una tinaja que había en la bodega llena de garbanzos… Cuando le sacaron de allí y lo dejaron otra vez en el corral, no podía ni andar, se vencía pa’lante así como yo, pero de lo que le pesaba el buche

Así que no se le ocurrió otra cosa a mi madre, que abrirle una rajita por el cuello y por allí le fue sacando garbanzos

 y luego le cosió y le echó al corral otra vez. Pero como los otros pollos no hacían más que ir a picarle en la herida, pues mi madre, que se ve que quería salvarle a toa costa, le apartó del peligro, ¡Miá tú!, encerrándolo en la bodega…Y allí, por fin, se encontró con la muerte…

-¿Cómo?

– Pues volvió a volar hasta otra tinaja que tenía vinagre y allí sé escabechó el tío jodío

Si es que no se puede, cuando te tocaaaa, no sirve apartarse…