Perdidos en el espacio

El camino que va desde su cuarto a la cocina es un “agujero negro” que nunca se sabe a dónde nos lleva”

y aunque lo recorre conmigo de la mano

porque “este es un pasadizo que se mueve mucho”, siempre va tembloroso porque, “a ver a dónde vamos a ir a parar ahora”.

Ya sentado en la mesa, lo mira todo y no lo reconoce; quiere acabar cuanto antes con el trámite de la comida, que es líquida (unos batidos hiperproteicos que le ha recetado la neuróloga) y volver a “su pueblo donde tienen una chimenea más grande que esta casa y alrededor de ella nos sentamos todos los hermanos y mis abuelos y mi padre y algún vecino que entra, también cabe, fíjate si será grande”

Anuncios

47 pensamientos en “Perdidos en el espacio

  1. evacobogonzalez

    Se cortó!!! Escribo de nuevo, porque el siguiente se ha perdido en el espacio!
    Te decía que el relato de hoy es de esos que haces y te arrastran, y de pronto, me he encontrado flotando con vosotros dos en ese espacio y he tenido un pelo, bueno, más de uno, Note, de miedo. Menos mal que me he podido agarrar en espíritu a tu dibujo de las manos y con tanto amor que he visto ahí, he vuelto. Gracias por el viaje y el compartir. Es mucho. Un gran abrazo

    Le gusta a 2 personas

    Responder
  2. tecuentodeviajes

    La memoria le lleva al calor de la lumbre, que en verdad es al calor de todos los suyos-tuyos…hermanos, padres, abuelos…hasta vecino. No viaja a la enorme chimenea, viaja a esos enormes momentos familiares junto al fuego.
    Me encantan todos los dibujos 🙂 hoy son todos muy especiales-significativos, las manos son preciosísimas, las sonrisas entorno a la candela también, y el agujero negro del pasillo te ha quedado genial. ¡¡Dos abrazos hiperprotéicos y grandes!! XXXOOO

    Le gusta a 2 personas

    Responder
  3. justi

    …”su pueblo donde tienen una chimenea más grande que esta casa y alrededor de ella nos sentamos todos los hermanos y mis abuelos y mi padre y algún vecino que entra, también cabe, fíjate si será grande”

    Tu relato hoy me ha retumbado sobre la ventana como ruido de tormenta. Relato breve, iniciado y completo en su brevedad, como eco, que nos retumba por dentro al leerlo…Vuelve a la casa grande con las personas que amó y ama, donde aprendió a leer, reír, llorar, celebrar las fiestas, a compartir el pan sobre la mesa con muchas manos. Donde inició su camino a dirigir su vida…(todos en muchos momentos buscamos nuestra casa grande)
    Y qué distante la vemos…
    Bueno, tu lo dices muy bien…”de por medio, un agujero negro”.
    Sublime relato. Breve como un gran poema lírico. Tremendo.
    Un abrazo, amigo.
    Y sí, dale la mano, Note, condúcelo con cariño hacia su casa grande.

    Le gusta a 1 persona

    Responder
      1. justi

        Bueno, yo vengo de una casa grande, grande de hermanos, de campo, de pueblito, que dejé con 11 años para estudiar…y tu lectura me hizo retroceder en el tiempo, tal como Pablo insinúa.
        Cada uno escenifica la lectura con sus coordenadas. Una vez la entregas, nos pertenece.
        Gracias.

        Le gusta a 1 persona

  4. magdalena

    Quizá uno comienza a envejecer en el momento en que empieza a dolerle la memoria pero, si el doliente tiene a alguien como tú, que sabe llevarlo de la mano y le ayuda a cruzar ese hoyo oscuro, tiene mucha suerte.
    La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo.
    Preciosos dibujos como siempre, Note.
    Cariñosos besiños palmeiráns.

    Le gusta a 2 personas

    Responder
  5. evavill

    Menos mal que tiene tu mano.
    Tiene que dar mucho miedo no reconocer el entorno.
    ¿Por qué será que casi todos quieren volver a la casa de la infancia? El primer refugio.
    Me encantan los dibujos :))
    Un abrazo muy grande a los dos.

    Le gusta a 1 persona

    Responder
    1. noteclavesilustracion Autor de la entrada

      Realmente terrorífico, no reconocer ni el lugar, ni el cuerpo que habitas. No me extraña que se recurra a ese refugio tan seguro de la infancia, donde te sentías a salvo.
      Me alegra saber que aprecias los dibujos y me uno a ese abrazo, Evavillquerida

      Me gusta

      Responder
  6. maderadebloj

    Perdidos en el espacio… y en el tiempo. Perdidos.
    (Es como si todos en realidad estuviésemos perdidos, atravesando pasillos que se mueven mucho sin saber en dónde -y en qué- terminan, pero nuestros cerebros sanos son capaces de engañarnos y nos hacen creer que el pasillo no se mueve y que sabemos dónde vamos. Solo cuando el cerebro pierde esa capacidad de engaño, termina por enfrentarse a la realidad temblequeante, agujero negro indeseable. Y ya no se trata de levantarse de la mesa y volver por el pasillo, esto es, por el espacio, sino por el tiempo, hasta regresar al pueblo de la infancia y sentarse, de nuevo, a la lumbre con los otros que ya no están. Pero el fuego permanece)
    Un beso. (Y disculpas por si me he liado un poco)

    Le gusta a 1 persona

    Responder
  7. AlmaLeonor_LP

    Que bien expresas lo q sienten. Mi suegra contaba esas mismas cosas, las q ocurrían en su pueblo cuando era niña… Y luego siempre quería volver a sentarse en su sillón con sus “amigos”, las estampitas de Santos que siempre releia… Un escrito y unas imágenes preciosas ♥️

    Le gusta a 1 persona

    Responder
  8. whatgoesaround

    A mí me parece muy bonita la entrada, por el cariño que transmite de tu parte, pese a esas perspectivas aterradoras que poéticamente has titulado “agujero negro”, y que como dice Eva, dan un poco de miedo. Y muy bonito también lo de Pablo retrocediendo a ese pasado familiar y a la chimenea. Sensacionales los dibujos, el primero me parece también muy poético, qué arte tienes. Lost in Space fue una serie mítica de ciencia ficción, no sé si al titularlo así has hecho un guiño a propósito. Bueno, puede que estemos perdidos, pero tenemos la suerte al hablar entre todos nosotros de no estar solos en el espacio, que ya es mucho.

    Le gusta a 2 personas

    Responder
  9. Carlos Montalleri

    Tal vez el miedo a lo desconocido del pasillo, por muchas veces que lo haya cruzado, le lleve a buscar el calor reconfortante de los recuerdos que le llegan a través de esa chimenea que unía familia y amigos. Que la suerte os acompañe. El dibujo de las manos agarradas me ha impresionado. Un abrazo 😊 y buen fin de semana.

    Le gusta a 2 personas

    Responder
      1. El Blog de Úrsula

        También me cuestioné mil veces diciéndome cosas así cuando cuidé a mi padre. Sé que lo haces lo mejor que sabes y puedes (como también lo intenté yo). Creo que solo es la consecuencia del estrés y la impotencia que supone vivir esas situaciones de primera mano, que van restando fuerzas. De hecho, cuando falleció estando conmigo no solté una lágrima durante días y días, quizás la tensión acumulada me tenía descolocada … luego las lloré todas juntas y todavía lo hago. Perdona que me haya alargado en este comentario. Besos

        Le gusta a 1 persona

  10. palmeiralibre

    Al llegar a una edad nos aferramos a los recuerdos. Menos mal que olvidamos los malos momentos y son los episodios felices los que afloran a nuestra mente. Supongo que de ahí surgió la expresión “cualquier tiempo pasado fue mejor”.
    Preciosa metáfora…Como siempre, leeros es una delicia.
    Abrazos.

    Le gusta a 1 persona

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s