Cosas de la vida

Esta mañana hemos ido al huerto andando y allí se ha quedado dormido en una silla. Ha despertado bruscamente y, como si acabará de llegar ( porque los episodios de sueño los borra de su memoria inmediata) se ha puesto a regar las parras.

-Me tienes que decir qué es lo que tenemos plantado y dónde, porque yo me hago un lío.

Ya en casa, ha comido poco y a regañadientes. Pero después ha vuelto, sigilosamente, a la cocina en busca de su dulce.

Por la tarde, paseando hacia la playa, ha sentido la urgencia de cambiar el vestuario a ropa de verano.

-¿No esperas al “cuarenta de mayo”?

-¡No vamos a hacer caso a éso!…Y ¿no tenía yo unas “andalias”?

-Sí, del año pasado.

-Pues me dices dónde están porque yo no las encuentro

Poco antes de cenar le ha llamado su hermano A…., para darle la noticia: F……., hermano de ambos, que llevaba enfermo ya algún tiempo, murió ayer. IMG_20170515_010133_processed

Yo le observaba mientras hablaba, pero no le ha cambiado la cara en ningún momento, es una de las consecuencias de la EP, la rigidez en la expresión facial, sobre todo en momentos de estrés.

– Si me tocaba a mí – dice

 

Anuncios

15 pensamientos en “Cosas de la vida

  1. Espacio de imágenes y palabras de Claudia

    “– Si me tocaba a mí – dice” …. No pudo expresar lo que sentía con su rostro…. pero con lo que dijo está diciendo más de lo que pensamos…
    Mientras pensaba lo que había leído, me acordé de un poema de Mario Benedetti: “Cuando éramos niños”

    Cuando éramos niños
    los viejos tenían como treinta
    un charco era un océano
    la muerte lisa y llana
    no existía.

    luego cuando muchachos
    los viejos eran gente de cuarenta
    un estanque era un océano
    la muerte solamente
    una palabra

    ya cuando nos casamos
    los ancianos estaban en los cincuenta
    un lago era un océano
    la muerte era la muerte
    de los otros.

    ahora veteranos
    ya le dimos alcance a la verdad
    el océano es por fin el océano
    pero la muerte empieza a ser
    la nuestra.

    Le gusta a 2 personas

    Responder
  2. Alvaro Salazar

    Todo va sucediendo: las tareas en la huerta, la necesidad de cambiar de vestuario, la llamada de A, la muerte de F. “Si me tocaba a mí”. En mi opinión, es un muy buen final para el relato. ¿Una chispa de clarividencia por parte del protagonista?. Me gusta

    Le gusta a 1 persona

    Responder
    1. noteclavesilustracion Autor de la entrada

      Gracias Eladio. Como esto que escribo lo hago directamente sobre la app del móvil, primero es la verborrea de contar todo y luego ir recortando hasta dejar alrededor de 200 (a veces me paso cuatro o diez) Lo que borro desaparece, aquí no hay tachado que pueda recuperar. Me alegra haber dejado, en este caso, ese final que te ha gustado y recibir el premio de tu crítica. Saludo yo también

      Le gusta a 1 persona

      Responder
  3. Laura Antolín

    No, no. Dile que no le toca, que no se vaya todavía. Que eso no va por orden de nacidos.
    Ay, las “andalias” y el hacerse un lío por lo plantado… Pero, mira, cómo se vistió de verano sin hacer caso de no quitarse el sayo.
    La ilustración en monocromo de grises la clavaste. (También me gustó mucho la factura de la anterior, así como difuminada, un poco Zóbel, ¿sabes? No te lo dije porque yo, como Pablo, también me hago un lío con lo que me gusta y comparto o pierdo por ahí.

    Le gusta a 1 persona

    Responder
    1. noteclavesilustracion Autor de la entrada

      “En Roma, conversé con filósofos que sintieron que dilatar la vida de los hombres era dilatar su agonía y multiplicar el número de sus muertes” J.L.Borges
      Gracias Laura, por todos tus interiores, los que compartes y los que pierdes por ahí

      Le gusta a 1 persona

      Responder
  4. saricarmen

    ¡Qué bien captas lo esencial e importante con estos testimonios de los momentos que vives junto a Pablo! Y de cómo los años y las enfermedades nos van volviendo indefensos hasta con las acciones más rutinarias y elementales. ¿Cuántos habrá que no tienen la suerte de sobrellevar sus males, acompañados?
    ¡Un gran abrazo!

    Le gusta a 1 persona

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s