Objetivos contradictorios

 

-Y entonces a ti, ¿no te duele nada?

-Doler, lo que se dice dolerme no me duele, lo que tiene es que me pesan mucho las piernas.  Es una cosa rara, como si algo me sujetara y yo tuviera que ir siempre tirando de eso

-¿Como la bola que llevaban arrastrando los presos?

-Algo así será

-Pero, no paras de andar

-¿Cómo voy a parar? …si cuando estoy sentado un rato, ¡se me empiezan a mover las piernas ellas solas!..y tengo que levantarme y ponerme a andar corriendo…

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Y eso es lo que le pasa, que tiene ese impulso de salir corriendo, pero no el de pararse a pensar a dónde va ni con qué motivo; como ese personaje fabuloso: Berthold, el corredor más veloz del mundo, del barón de Münchhausen, que se tenía que atar los pies a unas pesas para no salir a la velocidad del rayo.

 

 

 

 

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