Archivos Mensuales: noviembre 2016

Fontanería y formalidad

Ha venido un fontanero a darnos un presupuesto para cambiar el sistema de riego en el huerto. Nos pareció bien, le dijimos que sí  y nos aseguró un día y una hora para hacer el trabajo… Cuando no llegó a la cita, pensamos que le habría salido algún otro trabajo más interesante y había pospuesto lo nuestro, sin previo aviso…le puse un mensaje preguntando qué había pasado y me envió una foto de su mano vendada y entablillada desde urgencias del hospital. Me llamó después y me aseguró que se lo había dicho a un amigo y que iría con él de ayudante para realizar el trabajo, en un par de días y a primera hora de la mañana. Llegó a la hora indicada pero solo…muy enfadado con su amigo porque le había dejado colgado. Le dijimos que no importaba, que volviera cuando estuviera repuesto de su lesión, que no le íbamos a dar el trabajo a nadie más…Pero dijo que, de ninguna manera, que “esto se queda hoy terminado”…nos pidió un poco de colaboración -que le sujetáramos alguna herramienta y alguna tuerca mientras él apretaba las juntas-…y el trabajo, quedó terminado.

Pablo dijo

-Pues se ha defendido muy bien, con una mano sola…

El banco vacío y los venenos…

-Ya no hay nadie que se venga a sentar en el banco…hasta que no vuelva el calor…

-¿Echas de menos, a tus amigos?

-Es que enseguida les parece que hace frío…y ya no salen…¡yo no sé dónde los tendrán metíos!

-Pues en su casa…Pero si hace poco te dijo una señora muy amable, que por qué no ibas  a merendar y a pasar la tarde, que allí se reúnen tres o cuatro y lo pasan bien…Yo te acompaño hasta su casa, si quieres…

-No, si yo sé ir…lo que es que no quiero…

-Pero ¿por qué?

-Pues porque ¡para estar allí callao!…Si fuera antes, que me sabía muchos chistes y cuentos …Pero ahora ya ni entiendo lo que me dicen…

-¡Cómo que no! Y lo que sabes de las vacas y las víboras, ¿no te acuerdas?…

-Pues que una vez, quitando los chupones de las olivas, a uno le picó una víbora en un dedo y como tenía la estraleja en la otra mano, se lo cortó allí mismo  y se fue al pueblo a curarse…y se salvó, pero después, no se le ocurrió otra cosa que volver a buscar el dedo…y esa fue su perdición…porque al llegar al sitio, se habían arremolinao allí las avispas a la sangre y una le picó en el cuello, en una vena de las que van al corazón… y ¡lo que son las cosas! Cayó muerto antes de llegar al pueblo… del veneno de la avispa…

-Pobre hombre…

-¡Él se lo buscó!

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frutos y bombas de tiempo

-Es que antes no había la fruta que hay ahora

-¿Qué frutas había?

-Pues la de su tiempo

Y es lo que tiene la globalización y el cambio climático, que Pablo no sabe en qué época vive ni si es invierno o verano.

– Porque ahora no puede ser que sea tiempo de tomates, si ayer mismo arranqué las últimas matas secas… y mira qué tomates de todas clases hay en todos los puestos… ¿Cómo criarán estos tomates? Y ¿desde dónde los traerán? …Antes cuando no era el tiempo, abrían en la tienda una lata… de cinco kilos sería o más y se vendía a granel, como las aceitunas… iban con una tarterita y se llevaban lo que les hacía falta para el guiso… las bombas que tiraban eran de ese mismo tamaño de las latas…

-¿Qué bombas?

-Las bombas que tiraban los aviones desde el aire y que una de ellas mató a una niña de mi edad y a su hermano pequeño que lo llevaba en brazos… y otra cayó en una era y no explotó y por eso sabía yo el tamaño, porque íbamos a jugar con ella luego

-¿Con la bomba? Y ¿eso no era peligroso?

-¡Ave…! Y nosotros ¿qué sabíamos?img_20161104_164714863.jpg

Objetivos contradictorios

 

-Y entonces a ti, ¿no te duele nada?

-Doler, lo que se dice dolerme no me duele, lo que tiene es que me pesan mucho las piernas.  Es una cosa rara, como si algo me sujetara y yo tuviera que ir siempre tirando de eso

-¿Como la bola que llevaban arrastrando los presos?

-Algo así será

-Pero, no paras de andar

-¿Cómo voy a parar? …si cuando estoy sentado un rato, ¡se me empiezan a mover las piernas ellas solas!..y tengo que levantarme y ponerme a andar corriendo…

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Y eso es lo que le pasa, que tiene ese impulso de salir corriendo, pero no el de pararse a pensar a dónde va ni con qué motivo; como ese personaje fabuloso: Berthold, el corredor más veloz del mundo, del barón de Münchhausen, que se tenía que atar los pies a unas pesas para no salir a la velocidad del rayo.

 

 

 

 

Tormenta de meteoritos a punto de colisionar

Esta tarde, Pablo,  algo ha oído o se figura, que está nervioso. Va a la cocina a buscar algo dulce. Abre la nevera. Dice buenas noches cuando vuelve a su cuarto, le explico que aún es por la tarde y que todavía hay que cenar y tomar las pastillas de las nueve. Me dice cada vez que come algo, que eso ya es merienda cena y vuelve a repetir lo de querer irse a la cama. Le vuelvo a repetir que es muy temprano, está vez en un tono “demasiado” alto. Me dice que le estoy volviendo loco. Subo a la terraza a recoger ropa, porque parece que va a llover. Bajo de nuevo,no está y se ha llevado mis llaves. Cuando vuelve, ya anochecido, dice que ha ido a buscar naranjas porque seguramente mañana llueve y no vamos a poder salir.img_20161121_155118246.jpgMe dice que  ha refrescado mucho y que no, que él no ha cogido las llaves…y que buenas noches, que mañana será otro día. Qué no, que no se acueste todavía, que son las siete de la tarde.

-¿Las siete nada más?- mirándose el reloj para asegurarse de que no le miento-…pues se me hacía a mi mucho más tarde.

-Siii, está siendo una tarde muy larga.

Diferentes perspectivas en buena órbita

Ahora ya se viene con nosotros a todos lados. Hasta hace poco cuando le proponía una comida con amigos, me decía que prefería quedarse en casa, que le dejara lo que “letocaradecomer” en un tazón y él se lo calentaba en el micro, que eso lo “sabe encender” muy bien…

Hoy hemos estado reunidos en una casa donde viven cinco gatos, un perro, mi amiga con su hermano, muchos cuadros y libros, mucho ventanal y una puerta de cristal abierta al monte..Y  hemos añadido cuatro chicas, un niño, otro perro, el Javi, varias botellas de vino, abundante y rica comida, muchas ganas de contar cosas y a Pablo.

Pablo, como los animales y el niño, estaban en su mundo, pero a gusto. Aceptando o rechazando con naturalidad cualquier gesto o alimento que ofrecíamos con afecto, los otros…

Y ¡eso!, que se quedó una tarde muy buena.

Fábulas y padecimientos

-…Se apostaron el sol y el viento, a ver quién le quitaba antes a un viajante la manta..

-¿A un viajante?

-¡Claro! A un hombre que iba de camino…La cosa es que el sol se metió tras una nube y el viento empezó a soplar…y cuánto más soplaba, el hombre más se agarraba a su manta. Se echó para guarecerse de la ventisca entre unas piedras que había en la cuneta…pero la manta no hubo forma de despegársela. Así que salió el sol y empezó a apretar y el hombre a sudar y a sudar, hasta que tiró la manta…

-Ganó el sol

img_20161118_163637763.jpg¡Claro, es un cuento!. Si a mi todas esas cosas me las contaba mi bisabuelo

-Parece que le estás viendo

-No; me estaba acordando de una ventisca que me pilló a mí por el camino,y lo mal que lo pasé, agarrao al cuello de la mula, para que no me arrastrara el viento…hasta que llegué a casa…Y mi padre, ¡tan tranquilo! En la cama, ni siquiera salió a mi encuentro-Suspira hondo- …Menos mal que llevaba el carro cargao de vino, que si no habíamos salío volando, el carro, la mula y yo, que no tendría más de doce años…